Los maestros del sector urbano cumplen este sábado su quinto día de huelga de hambre y ratificaron el paro nacional de 48 horas, previstos para el 9 y 10 de noviembre, en rechazo al proyecto que plantea transferir la administración de los institutos técnicos, tecnológicos, artísticos y lingüísticos a las gobernaciones departamentales. El Gobierno advierte que aplicará descuentos a quienes acaten la medida.
En Santa Cruz, el sector mantiene una huelga en instalaciones de la Federación de Maestros Urbanos, mientras que el sector de Cochabamba instaló el piquete de protesta en puertas del Instituto Tecnológico “Álvarez Plata”.
Entretanto, desde la Paz, la dirigente nacional de la organización, Miriam Ayala, reportó que más de 130 docentes participan en los piquetes de huelga en diferentes puntos del país y anunció que la suspensión de actividades estará acompañada de movilizaciones y bloqueos a nivel nacional.
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Durante la semana, el ministro de Educación, Ricardo Sanjinés, anunció gestiones para buscar la intervención de otras instituciones y mediar en el conflicto, tras señalar que las movilizaciones perjudican a más de 2,2 millones de estudiantes
Sin embargo, hasta el momento no se concretó ni se formalizó una mesa de diálogo.
La protesta de la próxima semana podría interrumpir las actividades en las unidades educativas, cuyos maestros se sumen a la convocatoria, en medio de la recta final de la gestión escolar.
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“El día lunes vamos a encarar el paro de 48 horas movilizado. Si aun así, el ministro de Educación continúa con su postura. Vamos a radicalizar nuestras medidas”, advirtió Ayala
El sector cumplió un primer paro, de 24 horas, que se desarrolló en una jornada marcada por movilizaciones en las nueve capitales departamentales y altercados con efectivos policiales. Esa misma jornada, la Confederación de Trabajadores en Educación Urbana de Bolivia (CTEUB) amenazó con convocar a un paro indefinido hasta obtener una respuesta favorable del Gobierno.
Los educadores rechazan el programa de descentralización de la educación y la propuesta de transferir a las gobernaciones la administración de los institutos de formación técnica a las gobernaciones, medida que consideran como el inicio de un proceso de privatización.
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La dirigente Ayala argumenta que las entidades departamentales no cuentan con los recursos ni las condiciones técnicas para asumir esas competencias y advierte que la medida podría poner en riesgo la educación fiscal y gratuita.
Asimismo, el sector exige que el órgano Ejecutivo atienda su pliego de demandas, que contempla mayor presupuesto para educación, nivelación salarial, entre otros, y garantice el cumplimiento de compromisos asumidos anteriormente.
En la antesala del nuevo paro de maestros, la federación de La Paz protagonizó fricciones con efectivos policiales, cuando la dirigente departamental, Anahí Bozo, intentó crucificarse en la sede de la organización.
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De acuerdo a la denuncia del sector, los agentes impidieron que la representante se sume a los docentes que se crucificaron durante el viernes. El hecho ocurrió en medio de empujones y forcejeos entre ambos bandos.
Gobierno anuncia descuentos por los días no trabajados
Frente a la ratificación del paro, el ministro Sanjinés cuestionó las medidas de presión y advirtió que se aplicará la normativa vigente bajo el principio de “día no trabajado, día no pagado”.
La autoridad señaló que una eventual suspensión de clases afectaría a aproximadamente 2,2 millones de estudiantes de los niveles inicial, primaria y secundaria.
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Asimismo, sostuvo que no se puede perjudicar el derecho a la educación por demandas sectoriales y anunció que se realizarán controles de asistencia en todo el país.
Sanjinés también exhortó a los dirigentes del Magisterio Urbano a reconsiderar las medidas anunciadas y evitar interrupciones en el avance curricular durante las últimas semanas del calendario escolar.

