Tras la contundente respuesta del Gobierno, el expresidente del Estado, Evo Morales, justificó una eventual toma de una de las plantas hidroeléctricas asentadas en el Trópico de Cochabamba y denunció que la administración nacional no ofrece soluciones ante los cortes del servicio de energía eléctrica en la región y responde únicamente con “amenazas” y “criminalización” de las protestas.
A través de redes sociales, Morales afirmó el Trópico, donde permanece desde hace más de un año bajo el fuerte resguardo de sus simpatizantes que rechazan una orden de aprehensión vigente en su contra por el delito de trata de personas con agravante, acumuló más de 30 horas sin suministro de energía eléctrica.
También responsabilizó al Gobierno nacional de dejar a la región sin servicios básicos, lo que provocó perjuicios a las familias y sectores productivos locales.
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“Los hospitales perdieron medicamentos por falta de refrigeración; las familias vieron arruinados sus alimentos, como carne, yogur y leche, productos esenciales para la alimentación de los niños; pequeños industriales también tuvieron pérdidas. Muchas personas sufrieron daños en sus electrodomésticos”, escribió.
“Familias enteras quedaron incomunicadas y sin acceso a recursos económicos por la paralización de bancos y cajeros automáticos, mientras el Gobierno no ofrece soluciones y responde únicamente con amenazas y criminalización”, agregó.
En ese marco, Morales descartó la vocación productiva del Trópico de Cochabamba y cuestionó las acciones del órgano Ejecutivo. “Exigimos que nuestros derechos sean respetados, sin discriminación y sin exclusiones”, señaló.
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Según explicó, la región genera más de 1.100 megavatios de energía y consume apenas 25 megavatios. “Ante esa realidad, surge una pregunta ¿Qué es realmente criminal, protestar o privar a toda una región de servicios básicos?”, consultó.
Durante su intervención en un ampliado desarrollado el lunes en Shinahota, Morales amenazó que, en caso de continuar las interrupciones del servicio, las organizaciones sociales del Trópico evaluarán la toma de una de las plantas de generación de energía eléctrica instaladas en Cochabamba, entre ellas Corani, Santa Isabel, San José I, San José II y Entre Ríos.
“Si otra vez nos cortan (el servicio), bueno, nos movilizamos, tomamos uno (una planta) y nosotros nos administramos para que nunca nos falte energía”, afirmó.
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La exautoridad consideró que los cortes del servicio responderían a una supuesta represalia del Gobierno y formarían parte de presuntas acciones dirigidas en su contra.
Sostuvo que el Trópico cuenta con profesionales y personal técnico capacitado para administrar el servicio energético, además de asesoramiento legal para respaldar una eventual medida.
En respuesta, el vocero de la Presidencia, José Luis Gálvez, rechazó las declaraciones del líder cocalero y advirtió que no permitirá acciones que vulneren la ley. “El amenazar con tomar plantas, cortar el agua es un acto criminal. Tenemos que ser claros, no podemos seguir socapando amenazas ni comportamientos criminales justificados bajo el manto político, reivindicación o lo que fuese”, aseveró.
Remarcó que el órgano Ejecutivo garantizará la protección de la infraestructura pública y señaló que las fuerzas de seguridad continuarán desplegadas en todo el territorio nacional para preservar el orden y el cumplimiento de la ley.

