La Paz, 17 ago (Radio Splendid).- Según el informe preliminar del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) a la que accedió El Deber, se informa que se halló evidencia del uso desproporcionado de la fuerza que provocó las “masacres de Sacaba y Senkata” y ausencia de justicia en la crísis a finales del 2019.
“En el último trimestre del año 2019 se cometieron graves violaciones a los derechos humanos en Bolivia. En el marco de un conflicto político rodeado de violencia, al menos 38 personas perdieron la vida en diversos lugares del país, y centenares de personas recibieron lesiones de consideración, tanto físicas como psicológicas. Lo ocurrido involucra la responsabilidad del Estado por actos de agentes estatales y de particulares en las circunstancias contempladas en la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH)”, señala el informe preliminar.
Sobre los hechos suscitados el 15 de noviembre en Sacaba, donde fallecieron civiles, “el GIEI no encontró pruebas de que los manifestantes hicieran uso de armas de fuego o que amenazaran la vida de otros manifestantes, de los efectivos de la policía o de las fuerzas armadas presentes. No hubo informes de lesiones graves a ningún miembro de las fuerzas del orden”, señala el informe.
En el caso de Senkata, donde también fallecieron 10 personas, el informe señalaría que: “Las evidencias ofrecidas por el Estado y complementadas con las diligencias conducidas por el GIEI no confirman que hubiera ese riesgo concreto. Las estructuras sensibles de la planta no fueron amenazadas por los actos vandálicos ni por las protestas, aunque las Fuerzas Armadas y la Policía no hayan admitido el uso de armas letales, las evidencias recabadas indican que los disparos con armas de fuego se originaron de sus tropas”, concluye la investigación.
Este martes se realiza la presentación del informe final del grupo de expertos que llevó una investigación sobre los hechos suscitados desde el 1 de septiembre al 31 de diciembre del 2019.
