El expresidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Akly, declaró este martes ante la Fiscalía de La Paz por el caso de la gasolina “desestabilizada”. Fue citado como testigo por los investigadores.
Akly estuvo al frente de la petrolera estatal cuando se denunció la comercialización de combustible de “mala calidad” que dañó motores de vehículos en todo el país. Sectores del transporte pararon operaciones y protagonizaron movilizaciones para reclamar por las consecuencias por la venta del carburante.
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Dentro del proceso, Carlos Alfredo Cuéllar Pinto, exgerente de Productos Derivados e Industrialización, fue enviado con detención preventiva al penal de Palmasola; mientras que Eddy Rolando Torrico Ibáñez, gerente general de YPFB Logística, y Nelson Alejandro Mendoza, gerente comercial, fueron aprehendidos dentro de la investigación.
Tras declarar, el exfuncionario se retiró de dependencias fiscales y aseguró que, mientras dirigió la empresa estatal, el problema era aislado y responsabilizó a la gestión de Armin Dorgathen, durante el gobierno de Luis Arce, de la compra de combustible de baja calidad.
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Según datos de la aseguradora, hasta el 15 de junio se pagaron indemnizaciones por Bs 91,8 millones a 31.704 vehículos compensados por la venta de combustibles de mala calidad.

