Las opiniones expresadas por Wally Zeballos, fundador de la agrupación PK2, se instalaron en el centro de la conversación digital durante las últimas horas. Sus declaraciones sobre el tipo de público que consume la propuesta musical de la banda dieron paso a una serie de comentarios, críticas y análisis entre usuarios de distintas plataformas.
“La cumbia de PK2 trato de mantener un nivel de clase media y clase alta, hemos sentido rechazo en lugares más populares (…) nunca hemos usado elementos populares, nosotros estamos completamente alejados de la chicha”, dijo Zeballos en una entrevista.
La discusión surgió luego de que el músico se refiriera al segmento de personas al que, según su percepción, estaría orientada la propuesta artística del grupo. Las afirmaciones fueron ampliamente compartidas en redes sociales, donde cientos de internautas expresaron posiciones divididas respecto al alcance y la identidad del público de la música tropical.
Mientras algunos usuarios respaldaron la opinión del artista, argumentando que cada agrupación desarrolla una estrategia para llegar a determinados sectores, otros consideraron que la música popular trasciende barreras económicas y sociales, por lo que cuestionaron la categorización planteada por Zeballos.
El intercambio de opiniones no tardó en extenderse más allá del ámbito musical y derivó en reflexiones sobre los cambios en los hábitos de consumo cultural, la segmentación de audiencias y la evolución de los espectáculos en Bolivia.

