El gobernador de Cochabamba, Leonardo Loza, rechazó enfáticamente las recientes sanciones impuestas por el Gobierno de Estados Unidos, que incluyeron la anulación de visas a 20 ciudadanos bolivianos, entre ellos el fiscal general del Estado, Róger Mariaca. La autoridad departamental calificó esta medida como una acción puramente política y un atentado directo contra la soberanía nacional y la independencia del sistema judicial del país.
“Para mi esta es una acción política, una acción violatoria a la soberanía y a la justicia boliviana” evidentemente, el quitar visas no emite sentencia, no emite investigación, nada, pero para mí esto es un atentado. Bolivia tiene soberanía e independencia judicial y creo que desde todo punto de vista eso hay que defenderlo”, señaló el gobernador.
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Loza afirmó que esas acciones responden exclusivamente a intereses geopolíticos propios y no al beneficio de la justicia o del pueblo boliviano. Asimismo, denunció que la intención de fondo de Estados Unidos es vincularlo a él o al expresidente Evo Morales con el narcotráfico de manera directa o indirecta, aunque garantizó que eso jamás sucederá y remarcó que no tiene interés alguno en solicitar un visado para ingresar a territorio norteamericano.
El gobernador cuestionó además la falta de rigor procesal en la decisión estadounidense, señalando que el retiro de visados no equivale a una investigación ni a una sentencia formal. De igual forma, criticó lo que considera un trato desigual por parte de Washington, al remarcar la «coincidencia» de que no se haya sancionado al estratega y consultor político argentino Fernando Cerimedo, pese a las controversias en las que se ha visto envuelto en la región.
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Respecto al combate contra el crimen organizado, Loza enfatizó que la problemática del narcotráfico exige capacidad, transparencia y seriedad por parte del Gobierno central. Advirtió que, mientras no exista un compromiso claro para combatirlo de manera interna, el problema persistirá independientemente de las sanciones, visados o injerencias políticas que se pretendan imponer desde el exterior.
Finalmente, tras los recientes eventos que siguieron a la visita del presidente Rodrigo Paz a Estados Unidos, el gobernador instó a las autoridades nacionales a no someter la justicia boliviana a mandatos extranjeros. «No podemos confundir investigación con sometimiento o con una instrucción política. En Bolivia no se debe obedecer esa intromisión«, concluyó, lamentando la aparente pérdida de soberanía e independencia judicial del país.

