El representante del sector de cisterneros de Santa Cruz, Freddy Huchani, negó que exista un acuerdo con el Gobierno y aclaró que solo un grupo de empresarios cruceños habría llegado a un entendimiento. Cuestionó los bajos salarios que perciben los conductores, de 3.500 a 4.000 bolivianos, y advirtió que no trabajarán en esas condiciones. “Vamos a llevar sus carros a la Argentina y les vamos a dejar las llaves si no hay aumento”, señaló, aunque remarcó que están abiertos al diálogo para definir un porcentaje de incremento que podría ir del 50% al 70%.
Huchani denunció que YPFB emitió un comunicado sobre expulsiones de conductores por supuestos incumplimientos, tema que también debe ser abordado en mesa de negociación. Explicó que el paro se mantiene desde que se levantó la subvención al diésel y que actualmente el sector no está operando con normalidad. Según dijo, de un promedio de 100 cisternas que viajaban por día, solo lo hacen unas 20 y únicamente para el sector privado.
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El dirigente expuso además las difíciles condiciones que enfrentan en frontera, con altos costos de alimentación y estadía. Citó como ejemplo el puerto de Mollendo, en Perú, donde un almuerzo cuesta 30 soles y el gasto diario puede llegar a 200 o 300 bolivianos. Añadió que en Paraguay persisten cobros por fumigación tanto al ingreso como a la salida, además del cobro por levantar conos, mientras que a los camiones paraguayos que ingresan a Bolivia no se les cobra nada.
De acuerdo con Huchani, más del 80% de los cisterneros está paralizado y algunos choferes llevan de dos a tres meses varados. Alertó que las reservas de diésel en planta están bajando de a poco y que ya se observan filas en surtidores de Viacha y Uyuni, lo que anticipa un nuevo desabastecimiento si no se alcanza una solución.
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Finalmente, el representante anunció que coordinará con la ejecutiva nacional del sector para definir las próximas acciones y espera que este martes el Gobierno sea sincero en la reunión. “Tiene que ser sincero el Gobierno con nosotros”, remarcó, al insistir en que existen muchos abusos por corregir y varios temas pendientes por dilucidar.

