El expresidente del Estado, Evo Morales, expresó su rechazo al proyecto de ley de Estado de excepción que el Gobierno remitió a la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) y exhortó a los legisladores a no aprobar la iniciativa, ya que –según dijo– abre las puertas a medidas represivas contra la población.
“Después de revisar el proyecto de ley de Estado de excepción, (vemos que) este proyecto garantiza licencia para matar, no va ha respetar los derechos humanos”, declaró durante la sesión de honor por el 56 aniversario de Villa Tunari, en Cochabamba.
Desde la Casa Grande del Pueblo, en La Paz, el presidente del Estado, Rodrigo Paz, anunció la presentación de una iniciativa para otorgar mayor respaldo institucional y seguridad jurídica a las Fuerzas Armadas (FFAA) para actuar en escenarios de emergencia y convulsión interna.
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Argumentó que la regulación del Estado de excepción es necesaria ante la crisis provocada por los bloqueos de carreteras que afectan principalmente a La Paz y El Alto, y que ya se prolongan por 34 días. Según afirmó el primer mandatario, el proyecto que envió a la Asamblea Legislativa tiene un enfoque “humanitario”.
En ese contexto, Morales sostuvo que la propuesta legislativa del Gobierno implica “meter bala al pueblo” bajo el argumento de restablecer el orden público y garantizar el acceso a servicios esenciales. Ante ello, solicitó a los representantes del órgano Legislativo rechazar el proyecto de ley para así evitar posibles acusaciones por complicidad.
“Pido desde acá a la Asamblea Legislativa Plurinacional que no aprueben este tipo de normas para matar al pueblo. Ojalá la Asamblea no se equivoque porque también sería cómplice”, manifestó Morales.
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Las protestas, impulsadas por sectores sindicales, organizaciones campesinas y grupos afines a Morales, mantienen bloqueos en distintos puntos del país y exigen la renuncia del mandatario. Las medidas de presión generaron problemas de abastecimiento, restricciones en el transporte y dificultades para el funcionamiento de hospitales y servicios básicos.
De acuerdo con reportes oficiales, los bloqueos y movilizaciones dejaron más de siete fallecidos y ocasionaron importantes pérdidas económicas en el país.
El presidente Paz sostuvo que el actual conflicto va más allá de las reivindicaciones sociales y aseguró que detrás de algunas movilizaciones existen intereses vinculados al crimen organizado.

