El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) informó que Bolivia registra 809 focos de calor, concentrados principalmente en los departamentos de Santa Cruz y Tarija, que también enfrentan incendios forestales de consideración. Las autoridades atribuyen el aumento de estos eventos a las altas temperaturas, la baja humedad y los fuertes vientos, lo que dificultan las tareas de sofocación.
Marcelo Peñaloza, pronosticador del Senamhi, detalló que Santa Cruz lidera el registro con 237 focos de calor, seguido de Tarija con 207.
Explicó que las condiciones meteorológicas han favorecido la aparición y expansión de los incendios forestales, aunque anticipó que el ingreso de un frente frío en los próximos días podría contribuir a disminuir el riesgo.
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Según indicó, el pronóstico contempla un descenso de temperaturas y precipitaciones aisladas, principalmente en Santa Cruz y la región del Chaco, lo que podría ayudar a contener la propagación del fuego. Pese a ello, el fuego continúa movilizando importantes recursos en al menos tres departamentos.
En Tarija, el Gobierno nacional reforzó las operaciones de control con dos helicópteros de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) equipados con sistemas Bambi Bucket, que realizan descargas de agua sobre las zonas más afectadas, especialmente en el sector de Erquiz. A ello se suman efectivos militares, bomberos voluntarios y comunarios.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, explicó que las fuertes ráfagas de viento reactivan los focos de calor que fueron controlados, lo que obliga a redoblar esfuerzos.
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Respecto al incendio registrado en Quirusillas, informó que ya fue controlado y permanece en fase de enfriamiento, aunque otros frentes siguen activos.
En Santa Cruz, las tareas de sofocación se concentran en el sector Triángulo Dionisio Foianini, próximo a la Capitanía de Puerto Mayor Busch, donde brigadas de la Armada Boliviana trabajan para evitar que el fuego alcance infraestructura estratégica.
En una reciente reunión del Comité de Operaciones de Emergencia Departamental (COED), el gobernador Juan Pablo Velasco alertó sobre las limitaciones en el presupuesto para enfrentar este tipo de desastres y reiteró la necesidad de fortalecer los recursos destinados a las gobernaciones.
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Según la autoridad, la región se declaró en alerta amarilla y enfrenta dos incendios activos y más de 21.000 hectáreas afectadas hasta el momento.
Ante ello, el COED determinó fortalecer la coordinación entre instituciones, mantener en apronte todo el talento humano y logístico, implementar el Sistema de Comando de Incidentes y reforzar los patrullajes preventivos.
Por último, en Cochabamba, el incendio forestal registrados en la comunidad de Liriuni, en el municipio de Quillacollo, se reactivó y avanzó hacía el Parque Nacional Tunari, debido a los fuertes vientos.
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El informe del gobernador de Cochabamba, Leonardo Loza, indica que el fuego ya consumió más de 100 hectáreas de vegetación y advirtió que las características del terreno dificultan el acceso de los equipos de emergencia.
A esta situación se suma la escasez de combustible que, según Loza, limita la movilización de bomberos y voluntarios, complicando las tareas para contener la propagación del fuego.

