Tras la eliminación del subsidio al diésel que fijó el precio en Bs 17,95, el Gobierno planteó una reconversión masiva de buses de diésel a Gas Natural Vehicular (GNV) y la renovación del parque automotor como medida central para evitar el alza de pasajes. La propuesta fue presentada este domingo por el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, al presidente Rodrigo Paz, luego de una reunión con transportistas en Santa Cruz.
Zamora informó que el planteamiento se formaliza a través de un proyecto de Decreto Supremo que propone trasladar el Proyecto GNV al Ministerio de Obras Públicas, Servicio y Vivienda, con una nueva nominación y enfoque. “Esto va a permitir agilizar estas conversiones de estos vehículos que funcionan a diésel a nivel nacional y va a ser una solución estructural al tema del levantamiento de la subvención”, señaló el ministro.
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Según la propuesta, la iniciativa ya no se limitaría solo a la conversión de vehículos que funcionan con combustibles líquidos. El objetivo es articular al Estado con transportistas, fabricantes, entidades financieras y empresas privadas para generar mecanismos de financiamiento que permitan reemplazar progresivamente unidades antiguas por vehículos más modernos, eficientes y compatibles con nuevas tecnologías.
El Gobierno identifica dos problemas estructurales: la dependencia de la gasolina y el diésel, y el envejecimiento del parque automotor. Sin embargo, el proyecto aún no precisa cuántos vehículos podrían ser renovados, cuánto dinero se requerirá, cuáles serán las tasas de interés ni qué requisitos deberán cumplir los beneficiarios. El siguiente paso será la evaluación del presidente Paz y la aprobación del decreto.
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Por su parte, el vocero presidencial José Luis Gálvez defendió la medida al afirmar que “es un acto de honestidad y sinceridad” frente a una realidad que se arrastra desde hace años. Aseguró que la eliminación de la subvención comenzará “de inmediato” y reconoció posibles efectos inflacionarios. “Se quita la subvención, pero no se quita la protección al pueblo boliviano”, afirmó, mientras llamó al diálogo para evitar que las demandas se mezclen con intereses políticos.

