Bolivia registró 36.400 hectáreas de cultivos de coca en 2025, un incremento de 2.400 hectáreas respecto a 2024, según el Informe de Monitoreo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc).
La cifra representa un crecimiento del 7% en un año y supera en 14.400 hectáreas el límite de 22.000 hectáreas permitido por la normativa boliviana.
La representante de Unodc en el país, Mónica Mendoza, explicó que el aumento responde a comportamientos distintos entre regiones. El Trópico de Cochabamba tuvo el mayor crecimiento, pasó de 14.275 hectáreas en 2024 a 17.471 hectáreas en 2025, un alza del 4%. En cambio, los Yungas de La Paz registraron una reducción del 4%. El norte de La Paz también reportó expansión.
El informe presentado este martes ante autoridades de Gobierno, policiales y militares calcula que la producción potencial de hoja de coca seca al sol alcanzó 79.810 toneladas métricas en 2025.
Con base en ese dato, Unodc realizó una estimación hipotética, si toda la hoja fuera destinada a cocaína, el potencial llegaría a 427 toneladas métricas. Al descontar las 22.000 hectáreas autorizadas y otros factores de comercialización legal, ese potencial se reduce a 176 toneladas.
Mendoza señaló que los resultados deben servir como herramienta técnica para que el Estado defina acciones frente al crecimiento de los cultivos. El monitoreo 2025 dejó un panorama de mayor superficie cultivada y de diferencias marcadas entre el Trópico y los Yungas.

