El club Bolívar ya se encuentra instalado en suelo brasileño a la espera de un compromiso trascendental. La delegación celeste arribó con la mira puesta en el partido de vuelta de los octavos de final de la Sudamericana, donde buscará dar el golpe histórico que le permita meterse entre los ocho mejores del torneo continental. La Academia define este martes (20:30 HB) su pase a cuartos de la Sudamericana ante Sao Paulo en Brasil
El conjunto paceño afronta este desafío con el antecedente inmediato del duelo de ida disputado en el Estadio Hernando Siles, donde firmó un sufrida y disputada igualdad 1-1. En aquel encuentro, el defensor Robert Arboleda había adelantado transitoriamente al cuadro paulista, obligando a la Academia a remar contra la corriente ante su propia afición.
Sin embargo, la reacción de la escuadra boliviana no se hizo esperar y encontró recompensa en el complemento gracias a la anotación de Carlos Melgar. Aquel tanto desató la euforia en La Paz y selló un empate que, si bien dejó la serie completamente abierta, privó al elenco boliviano de viajar a Brasil con una ventaja en el marcador global.
Para contrarrestar el desgaste y llegar con la confianza a tope, el plantel dirigido tácticamente por el cuerpo técnico celeste llega motivado tras su reciente presentación en el torneo doméstico. Los celestes confían en trasladar esa solidez ofensiva al gramado del mítico estadio brasileño, conscientes de que requerirán de un planteamiento inteligente, orden defensivo y máxima efectividad.
Todo se resolverá este martes en condición de visitante, donde el combinado boliviano jugará sus cartas con la ilusión intacta de escribir una nueva página dorada a nivel internacional. La consigna en el campamento académico es clara: resistir la presión del rival, neutralizar sus individualidades y apelar al contragolpe letal para conquistar la clasificación a los cuartos de final.

