El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, afirmó este jueves que el Gobierno priorizará el diálogo como mecanismo principal para atender las demandas de los sectores movilizados y que el estado de excepción será considerado solo como última alternativa. La autoridad reiteró que la apuesta del Ejecutivo es agotar todas las vías de concertación antes de recurrir a medidas coercitivas.
Lupo explicó que esta figura está contemplada en la Constitución Política del Estado como una prerrogativa que otorga la Carta Magna. Según el ministro, su aplicación no es automática y responde a un mandato constitucional que faculta al Gobierno a adoptarla cuando las circunstancias lo requieran, siempre con apego a la legalidad.
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El ministro detalló que cualquier evaluación sobre el estado de excepción será analizada y reglamentada únicamente cuando corresponda. “No es una decisión que se toma de manera inmediata. Se valora el contexto, se analizan los hechos y se actúa conforme a lo que establece la Constitución”, señaló, descartando por ahora su aplicación.
La declaración se da en medio de movilizaciones y bloqueos que afectan a varios departamentos del país. El Gobierno, a través de la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados, ya inició una ronda de reuniones con dirigentes de la COB, la CSUTCB y otras organizaciones para instalar mesas de diálogo y buscar soluciones pacíficas al conflicto.
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Lupo ratificó que el objetivo del Ejecutivo es restablecer la normalidad sin afectar los derechos de la población. Insistió en que el diálogo continuará como eje central de la gestión gubernamental y llamó a los sectores movilizados a participar de las convocatorias para construir consensos que permitan levantar las medidas de presión.

