La Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM) identificó a más de 50 personas realizando labores simultáneas de extracción aurífera, más de una decena de pozos abiertos en un cerro y una poza artificial para concentración de mineral durante una intervención en el municipio de Villazón, Potosí. El operativo fue activado a partir de denuncias sobre actividades extractivas en cercanías de la comunidad de Chipihuayco.
Ante los reportes, la Dirección Nacional y la Dirección Regional Tupiza-Tarija de la AJAM coordinaron acciones de fiscalización con acompañamiento policial para verificar lo ocurrido. El operativo se realizó el jueves 29 de octubre en el área minera denominada “Juanita Ruiz I”, donde la comisión encontró decenas de excavaciones en la ladera, grandes cantidades de tierra removida y personas con picotas, palas, baldes y mangueras.
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Durante la inspección también se identificaron más de 30 motocicletas utilizadas para trasladar trabajadores y, mediante sobrevuelo con dron, una poza artificial destinada a la concentración del mineral. Según el informe, alrededor de 50 personas trabajaban simultáneamente y varias huyeron por caminos alternativos al advertir la presencia de la comisión.
La intervención estuvo marcada por hechos de extrema gravedad, ya que los funcionarios recibieron amenazas de ser rociados con gasolina y prendidos fuego. “Estamos frente a una actividad extractiva que no solo opera al margen de la normativa, sino que compromete los recursos que pertenecen a todos los bolivianos. Ninguna actividad minera puede estar por encima del Estado”, afirmó el director departamental de Potosí, Óscar Santos Orellana.
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La AJAM aclaró que el sector intervenido se encuentra únicamente en trámite de solicitud de Contrato Administrativo Minero, condición que no habilita actividades extractivas. El informe fue remitido a la Dirección Nacional para impulsar acciones administrativas y penales, incluidas investigaciones por las amenazas contra los funcionarios.

