La Policía ejecutó la mañana de este miércoles un operativo en el campo petrolero ‘Humberto Suárez Roca’ de YPFB, ubicado en el municipio cruceño de Santa Rosa del Sara, que permanecía tomado por manifestantes que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
El despliegue policial derivó en la aprehensión de cuatro personas y el secuestro de dos vehículos con fines investigativos.
La tarde del martes, un grupo de campesinos instaló un bloqueo en la vía de acceso al pozo e ingresaron a las instalaciones de la petrolera YPFB. Los manifestantes, de acuerdo a reportes de medios locales, cerraron las válvulas del pozo, por lo que se anticipan pérdidas millonarias para el Estado.
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De acuerdo con el reporte oficial, el contingente policial llegó a la zona poco después de las 06:00 horas, luego de avanzar a pie durante cerca de una hora debido a los múltiples puntos de bloqueo instalados en el camino. Los manifestantes colocaron ramas y arboles sobre la ruta para impedir el acceso al campo petrolero.
Los uniformados, equipados con cascos y material antidisturbios, avanzaron hasta las cercanías del poco, donde encontraron resistencia de los movilizados, quienes advirtieron que no permitirán el ingreso de personas a las instalaciones ocupadas.

Ante la resistencia de los movilizados, los efectivos utilizaron agentes químicos para dispersarlos e interceptaron a cuatro personas que se desplazaban en una vagoneta y una motocicleta en las inmediaciones del yacimiento. Tanto los ocupantes como los motorizados fueron trasladados mientras se realizan las investigaciones correspondientes.
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La toma del pozo petrolero forma parte de las movilizaciones que se desarrollan desde hace 34 días en distintas regiones del país para exigir la dimisión del mandatario Rodrigo Paz.
Un dirigente del sector afirmó que las protestas responden al descontento con las políticas impulsadas por el Gobierno y señaló que las decisiones adoptadas por el Ejecutivo no benefician a toda la población.
Además, aseguró que la ocupación de las instalaciones se realizó cuando no había personal en el lugar y aseguró que la medida fue definida por las bases campesinas de la región.
Los movilizados permanecen en la zona portando palos y con el rostro cubiertos, intentando frenar el avance del contingente policial, que responde con gases lacrimógenos.

