El presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, dio a conocer el jueves información de inteligencia que, según él, demostraba la interferencia china en las elecciones estadounidenses, reavivando sus ataques contra la seguridad electoral a pesar de una evaluación de la inteligencia estadounidense que no encontró evidencia de que Beijing afectara las elecciones de 2020 que perdió.
El discurso de 25 minutos en horario estelar puso de relieve el esfuerzo de Trump por convertir la seguridad electoral en un tema político central de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre, cuando sus aliados republicanos defenderán sus escasas mayorías en el Congreso.
«No hay ningún país del tercer mundo que tenga unas elecciones como las que tenemos nosotros«, declaró desde la Casa Blanca el mandatario de EEUU, quien nunca ha reconocido su derrota frente a Joe Biden en las elecciones de 2020.
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Trump pronunció su mensaje para presionar al Senado a aprobar la reforma electoral impulsada por la Casa Blanca, bautizada como ‘Save America’, antes de que se celebren los comicios legislativos del 3 de noviembre, en los que estará en juego la mayoría republicana del Congreso.
El discurso se produjo en un momento político complicado para el jefe de Estado y los republicanos, con su índice de aprobación lastrado por la impopular guerra contra Irán y los altos precios de la energía.
Trump solo mencionó brevemente la guerra al principio, afirmando que EEUU estaba «ganando a lo grande», mientras enumeraba una serie de logros internos, incluyendo recortes de impuestos y su política migratoria más estricta, antes de abordar la seguridad electoral.
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El proyecto busca endurecer los requisitos para el registro y la votación en elecciones federales, al exigir pruebas de ciudadanía y documentos de identidad con fotografía, una medida que, según los demócratas, dificultaría el acceso al voto de los sectores más desfavorecidos.
El republicano aseguró disponer de documentos que demostrarían que, desde 2020, se produjo «la mayor vulneración de datos electorales de la historia», lo que habría permitido a China «obtener de manera ilícita» los registros de 220 millones de votantes estadounidenses.
Trump afirmó que China no quería que ganara aquellas elecciones y acusó a la comunidad de inteligencia estadounidense de haberle ocultado esa información durante su primer mandato (2017-2021).
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Los documentos divulgados por la Casa Blanca, sin embargo, no muestran que las elecciones de 2020 fueran manipuladas ni que se alterara el resultado electoral.
El republicano aseguró que el objetivo de su anuncio «no es debilitar la confianza en las elecciones» sino corregir sus «vulnerabilidades».
Tras su derrota frente a Biden, Trump denunció sin pruebas un fraude electoral, una teoría que fue rechazada por los tribunales, y miles de sus seguidores asaltaron el Capitolio el 6 de enero de 2021 en un intento fallido de impedir la certificación de la victoria demócrata.
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El republicano fue imputado por su presunto papel en los esfuerzos para revertir los resultados electorales y por su presunta responsabilidad en el ataque al Capitolio, aunque los cargos fueron retirados después de que ganara las elecciones de 2024.
Antes del mensaje a la nación, que varios medios habían adelantado que estaría centrado en el sistema electoral, la exvicepresidenta estadounidense Kamala Harris advirtió que Trump utilizaría su intervención para «vender mentiras y teorías conspirativas».
«Aquí está lo que necesitas saber: las elecciones de 2020 no fueron robadas. Nosotros ganamos y él perdió», declaró Harris, quien fue vicepresidenta de Biden entre 2021 y 2025.
Algunas cadenas de televisión estadounidenses, como ABC, CNN o NBC, optaron por no retransmitir en directo el discurso de Trump para evitar dar difusión a sus dudas sobre el sistema electoral.
// France 24

