El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, junto al director ejecutivo de la Oficina de Fortalecimiento de la Empresa Pública (OFEP), Pablo Camacho, presentó el informe «Empresas Públicas Críticas – Datos a 2025». El análisis expone la situación financiera de 15 empresas estratégicas y revela que comprometieron Bs 26.530,5 millones en créditos, aportes de capital y donaciones durante los últimos años.
De acuerdo con el documento, las 15 empresas analizadas registran pérdidas acumuladas por Bs 5.177,1 millones, equivalente al 42% de su patrimonio. En el conjunto del sector público, las pérdidas alcanzan Bs 12.742,8 millones. “El problema de las empresas públicas no es solo financiero, no es solo fiscal, es institucional, es estratégico, pero sobre todo es ético”, enfatizó Lupo durante la presentación.
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El informe detalla que las entidades recibieron Bs 18.227,6 millones en créditos, de los cuales aún mantienen un saldo vigente de Bs 16.273,4 millones y Bs 1.182,9 millones en cuotas vencidas. A ello se suman Bs 8.154,9 millones en aportes de capital del Tesoro General de la Nación y Bs 148 millones en donaciones. Camacho explicó que el patrimonio es el principal indicador de salud financiera y que varias empresas ya presentan riesgo de quiebra técnica por deterioro patrimonial. Entre las de mayor riesgo figuran ETASA, Yacana, YLB, Karachipampa, Quipus, TAM, EBIH y B-Agro.
Uno de los datos que llamó la atención es el desempeño de empresas en sectores rentables. Camacho citó a EPCORO, dedicada a la intermediación de oro, que registra pérdidas por Bs 375 millones pese al buen precio internacional del metal. “Bolivia debía ir a los Guinness. Bolivia es el único país que ha generado pérdida en una empresa de intermediación de oro”, afirmó. También cuestionó a B-Agro, que no presentó estados financieros de 2025, pese a que el sector agropecuario reporta utilidades.
Para la OFEP, los resultados evidencian el fracaso del modelo aplicado. “Este cuadro resume una historia nefasta, un engaño. Se gastó incluso en publicidad para hacernos creer que Bolivia iba a industrializarse”, señaló Camacho. La entidad anunció que continuará emitiendo informes técnicos para transparentar la información y abrir un debate responsable sobre el futuro de las empresas estatales y el uso de los recursos públicos.

