En medio de cuestionamientos, el presidente de la Cámara de Diputados, Roberto Castro, posesionó a la Comisión de Ética para la legislatura 2025-2026.
Los integrantes de la comisión son: Óscar Alejandro García Hoyos y Nathaly Chuquimia Rivas (PDC), Luis Laredo Arellano (Unidad), Reinaldo Seas Pimentel y Susana Campos Elio (Libre), y Freddy Camacho Calizaya (Súmate).
También se eligió como suplentes a Ximena Arispe Bernabé y Rubén Horacio Calizaya Gutiérrez (PDC), María Elena Vildozo Eyzaguirre (Unidad), Edgar José Zegarra Bernal y Lucero Celeste Justiniano Oropeza (Libre) y Sandra Hinojosa Núñez (Alianza Popular).
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La sesión de la entidad legislativa estuvo marcada por cuestionamientos, ya que las bancadas del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Unidad, Libre y Autonomía Para Bolivia (APB-Súmate) impusieron su mayoría en la conformación de la comisión, dejando fuera a representantes del frente Alianza Popular, el Movimiento Al Socialismo (MAS) y al legislador indígena, Eliseo Antezana Núñez, de la nación Bia Yuqi.
Desde Alianza Popular observaron que, pese a contar con siete escaños y ser la cuarta bancada en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), no obtuvieron representación, mientras que APB-Súmate, con menor número de curules, sí fue incluido.
También hubo reclamos del MAS y del diputado Yuqui, aunque se argumentó que para conformar una bancada se requieren al menos tres legisladores.
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La situación provocó protestas durante la sesión, en la que finalmente se posesionó a los miembros titulares y suplentes tras un cuarto intermedio. Además, legisladores cercanos al vicepresidente Edmand Lara, pese a pertenecer al PDC, tampoco fueron tomados en cuenta, lo que generó nuevas críticas dentro del bloque oficialista.
Aun así, el frente oficialista PDC mantuvo el control mayoritario en la comisión, incluso tras ceder un cupo a la alianza Unidad, aliado del Gobierno de Rodrigo Paz.
En medio de la polémica, algunos diputados señalaron que ya existen denuncias contra legisladores, pero que ni siquiera se cuenta con una oficina habilitada para recibirlas. También mencionaron observaciones hacia la diputada Diana Romero, esposa del vicepresidente Lara, por sus reiteradas ausencias, aunque hasta el momento no se han considerado faltas injustificadas.

