El Gobierno expresó su predisposición para instalar mesas técnicas con los sectores sociales y productivos que rechazan el Decreto Supremo 5676, que establece un precio diferenciado para grandes consumidores de diésel, para analizar modificaciones y “perfeccionar” la norma.
“Tenemos que sentarnos con los sectores, hay que ver lo que solicitan, hay que modificar, perfeccionar, pero todo cambio se lo tiene que dar sentándonos con todos los sectores”, sostuvo el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora.
El decreto, emitido el 17 de agosto, dispuso un precio referencial inicial de Bs 18 litro de diésel para los sectores catalogados como “grandes consumidores”, aunque mantiene el costo subvencionado de Bs 9,80 para el transporte público y privados.
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Zamora indicó que la administración nacional escuchará todos los planteamientos y propuestas de los diferentes actores que se consideren afectados por la medida, entre el sector productivo, autotransporte y el rubro minero.
Recordó que, en la víspera, participó de una reunión con representantes de los productores agropecuarios de Santa Cruz, en medio de anuncios de movilizaciones y las gestiones ante el Comité Cívico Pro Santa Cruz para consolidar una sesión de la Asamblea de la Cruceñidad.
“El tema es que lleguemos a una realidad que tenemos los bolivianos y, en base a las mesas técnicas que tengamos, porque aquí no solo es el sector productivo de Santa Cruz, es el autotransporte, sector minero y nosotros vamos a escuchar a todos para que este decreto realmente funcione”, dijo.
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En ese contexto, planteó dirigir el debate sobre la norma al destino de los fondos públicos que actualmente se utilizan para cubrir la subvención a los combustibles. A criterio de la autoridad, el país debe definir si continúa dirigiendo una cantidad importante de recursos para mantener el subsidio o redireccionarlos a obras y servicios públicos.
“¿Qué hacemos como país? ¿La platita a donde se va? ¿A la subvención o a obras?”, cuestionó.
Entre las dificultades que enfrenta el Estado boliviano para garantizar el abastecimiento de combustibles, Zamora mencionó la diferencia entre el precio de importación y el costo final en el mercado interno, lo que provocó que mantener el sistema de comercialización nacional cada vez sea “insostenible”.
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A criterio de Zamora, “tenemos un cáncer instaurado en una entidad de los bolivianos y tenemos que entrar a sacar ese cáncer, que es la comercialización de combustibles”.
En medio de la crisis de los combustibles, el presidente Rodrigo Paz reconoció que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) no consiguió garantizar el abastecimiento de combustibles y planteó abrir el mercado a las importaciones privadas.
El Gobierno también analiza el futuro de la subvención a los carburantes. Paz sostuvo que mantener este mecanismo implica destinar recursos que podrían ser utilizados en áreas como salud, educación, hospitales, colegios y carreteras, una preocupación que también fue expresada por autoridades de los gobiernos subnacionales.

