El diputado de Unidad, Carlos Alarcón, calificó como una «burda mentira» las declaraciones del presidente Rodrigo Paz sobre Fernando Cerimedo y aseguró que esa versión oficial «se cae por los suelos». El legislador puso en duda dicho relato tras la difusión de fotografías en las que aparecen juntos el presidente, Cerimedo y el ex canciller Fernando Aramayo en reuniones oficiales con representantes de otros países, lo que demuestra que el ciudadano argentino participó en actos en representación del Estado boliviano.
Para Alarcón, esas imágenes confirman que Cerimedo no solo era un operador político de alta confianza, sino que además tuvo injerencia directa en el Ejecutivo. Sostuvo que presentar ahora a Cerimedo como alguien ajeno al Gobierno es una contradicción que busca desvincular al mandatario de un asesor que tuvo un rol central en decisiones oficiales.
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El diputado también cuestionó la falta de avances en las denuncias presentadas por Nadia Beller contra la familia del presidente Paz. Señaló que hasta el momento no existe una investigación formal y expresó que existe una profunda desconfianza ciudadana en el Ministerio Público y en el Órgano Judicial, tanto en materia penal como constitucional.
Ante ese escenario, Alarcón exigió una investigación ejemplarizadora y sin discriminación. Pidió que la Fiscalía cite a todas las personas con relación directa o indirecta con el caso, ya sea como sindicados o testigos, para esclarecer los hechos del caso Beller-Cerimedo. Además, planteó la necesidad de una transformación integral del sistema de justicia para recuperar la credibilidad institucional.
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Finalmente, el parlamentario afirmó que el presidente Paz debe ser convocado a declarar. Consideró que, por su investidura, puede presentar su testimonio por escrito en calidad de testigo para aclarar el vínculo con Cerimedo. Para Alarcón, solo así se podrá establecer la verdad sobre el grado de participación del ciudadano argentino en el Gobierno.

