El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, informó que el gobierno descartó una eventual abrogación del DS 5676. La norma elimina la subvención del diésel para grandes consumidores y, según el Ejecutivo, busca frenar el contrabando de combustibles para que organizaciones dedicadas a esa actividad no usen el precio subsidiado.
En medio de reclamos y de un bloqueo instalado este miércoles por productores del Beni en la carretera a Santa Cruz en rechazo al decreto, Aramayo fue tajante. “No”, respondió en dos oportunidades al ser consultado si la norma iba a ser abrogada.
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El ministro señaló que se sostienen reuniones y diálogo con algunas organizaciones y les planteó trabajar en la reglamentación del decreto. “Hay que reglamentar el decreto y hay normas complementarias que también hay que modificar y trabajar”, manifestó.
La autoridad también solicitó a las organizaciones y sectores proporcionar alternativas concretas para resolver el problema de abastecimiento.
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Aramayo afirmó que todos los bolivianos están conscientes de la imposibilidad de sostener un subsidio a los combustibles. Denunció la existencia de “mafias en instituciones estatales” y fuera de ellas que “lucran con la plata de los bolivianos”.
“La única forma de luchar realmente contra el contrabando es que deje de ser negocio contrabandear diésel o gasolina. Entonces, ¿es esto o continuamos financiando a estas mafias que estaban lucrando con el contrabando de diésel?”, concluyó.

