El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, afirmó que la decisión del líder de los cocaleros del Trópico, Evo Morales, de declarar un cuarto intermedio en los bloqueos de carreteras, tras 53 días de movilizaciones, fue consecuencia del rechazo de la población a las medidas de presión no un gesto de buena voluntad.
A través de redes sociales, la autoridad afirmó que la ciudadanía expresó su cansancio frente a los bloqueos y los efectos que estos generaron sobre las familias bolivianas. En ese sentido, señaló que la suspensión de las protestas respondió a la presión social acumulada durante semanas de conflicto.
“Se frenó un método de presión que estaba castigando a millones de bolivianos. Evo Morales no declaró cuarto intermedio por generosidad. Lo hizo porque el pueblo boliviano le dijo basta al bloqueo, basta a la presión y basta al sufrimiento de las familias”, escribió.
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Justiniano aseguró que las medidas de presión perjudicaron a millones de personas al interrumpir el desarrollo de las actividades económicas y limitar el acceso a productos básicos.
La autoridad también respaldó la actuación del presidente del Estado, Rodrigo Paz, durante la crisis y afirmó que el Gobierno trabajó dentro del marco constitucional para garantizar el abastecimiento de alimentos, medicamentos y combustibles, además de resguardar la libre circulación en las carreteras del país.
En ese marco, cuestionó el uso del bloqueo de carreteras como instrumento de presión política y señaló que estas acciones impidieron que trabajadores, productores y pacientes desarrollaran sus actividades con normalidad.
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“No se puede hacer política usando el sufrimiento de la gente como instrumento de presión, paralizando la economía, impidiendo que la gente trabaje, que los productores muevan su producción, que los enfermos lleguen a un hospital o que los hogares accedan a alimentos, medicamentos y combustible”, afirmó en su publicación.
Justiniano consideró que el fin de las medidas de presión representa un triunfo de la población que apostó por la paz y la recuperación de la normalidad. Sin embargo, advirtió que aún quedan tareas pendientes, entre ellas la limpieza de las vías, la restitución total de la transitabilidad, la normalización del abastecimiento y la reactivación de los sectores económicos afectados.
“Durante semanas, miles de bolivianos aguantaron con paciencia, sacrificio y esperanza. Por eso, esta no es la victoria de una autoridad ni de un Gobierno. Es la victoria de la gente”, expresó.
Por último, el ministro agradeció el trabajo realizado por la Policía, las Fuerzas Armadas (FFAA), los gobiernos municipales y los ciudadanos que, según manifestó, contribuyeron a preservar la democracia y la paz social durante el conflicto social.

