La crisis golpeó de lleno a Túnez en plena disputa del Mundial 2026. Tras apenas cinco meses en el cargo, Sabri Lamouchi dejó de ser el seleccionador nacional luego de una campaña marcada por los malos resultados y que tuvo su punto de quiebre en la goleada 5-1 sufrida ante Suecia.
Aunque la Federación Tunecina de Fútbol todavía no hizo oficial la decisión, diversos medios locales aseguran que el entrenador francés fue apartado de sus funciones tras acumular un balance de apenas una victoria, un empate y tres derrotas al frente del equipo. En ese período, Túnez marcó solo dos goles y recibió 11, números que terminaron por sentenciar su ciclo.
Lamouchi había asumido el cargo el pasado 14 de enero en reemplazo de Sami Trabelsi, despedido tras la eliminación de la Copa Africana de Naciones ante Mali. En aquel momento firmó un contrato hasta julio de 2028, pero su proyecto quedó truncado mucho antes de lo previsto.
La derrota frente a Suecia agravó una situación que ya venía siendo delicada. Los amistosos previos al Mundial tampoco ofrecieron señales alentadoras: una victoria ante Haití, un empate con Canadá y derrotas frente a Austria y Bélgica alimentaron las dudas sobre el rendimiento del equipo.
Como futbolista, Lamouchi tuvo una destacada carrera en clubes como Auxerre, Mónaco, Parma, Inter de Milán, Genoa y Olympique de Marsella, además de disputar 12 partidos con la selección francesa. En los banquillos dirigió a equipos como Rennes y Nottingham Forest, además de haber estado al frente de Costa de Marfil durante el Mundial de 2014.
La decisión tampoco representa un hecho inédito para el fútbol tunecino. En Francia 1998, la federación ya había despedido a un seleccionador durante una Copa del Mundo, cuando Henryk Kasperczak fue removido tras las dos primeras derrotas del equipo en la fase de grupos.
Mientras se espera una confirmación oficial, la prensa tunecina informa que la federación convocó una reunión de emergencia para definir el futuro inmediato de la selección. Entre los posibles reemplazantes aparecen Wahbi Khazri, actual asistente técnico y exjugador del Sunderland, además de Anis Boujelbane y Mondher Kebaier, quienes podrían asumir de manera interina.
Túnez todavía tiene dos compromisos por disputar en la fase de grupos. El próximo será frente a Japón, mientras que cerrará su participación inicial ante Países Bajos. La gran incógnita ahora pasa por saber quién estará al mando del equipo en un momento tan delicado y si el cambio de rumbo llegará a tiempo para mantener vivas sus opciones de clasificación.

