Por la época de invierno, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) anunciaron que desde esta semana se intensifican los controles en plantas engarrafadoras, distribuidoras y tiendas de barrio en los 9 departamentos para garantizar el abastecimiento de garrafas en Bolivia ante la alta demanda.
Según la planificación estatal, los despachos diarios de GLP subieron de 1.492 a 1.532 toneladas métricas entre abril y junio de 2026. Ese volumen extra alcanza para cubrir el consumo de hogares, comercios e industrias. Las garrafas de 10 kg, cilindros de 45 kg y la venta a granel están aseguradas mientras dure el frío en el país.
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Las 9 direcciones distritales de la ANH revisan peso, estado de las garrafas y precios en cada punto de venta para evitar que falte producto o que cobren de más por el mismo. La garrafa de 10 kg mantiene su precio regulado de Bs 22,50 en planta. La ANH habilitó la línea 800-10-6006 para denuncias por si algún distribuidor pretenda cobrar más por el producto.
Las autoridades explicaron que estas acciones son parte de una estrategia coordinada para responder la demanda. Con más fiscalización y mayor producción, buscan que el GLP llegue a tiempo, completo y seguro a cada hogar boliviano durante los meses más fríos del año.
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A diferencia de la gasolina y el diésel, cuyos niveles de importación aumentaron en los últimos años debido a la caída de la producción nacional de hidrocarburos, el GLP mantiene una situación relativamente más estable gracias a la producción asociada al procesamiento de gas natural.

