El expresidente del Estado, Evo Morales, reconoció su participación en los bloqueos y movilizaciones contra el Gobierno de Rodrigo Paz y anunció una reunión de planificación con dirigentes de la región del Trópico de Cochabamba para definir acciones de resistencia frente a los operativos de desbloqueo.
Durante su programa en Kawsachun Coca, Morales se dirigió a los dirigentes de los sectores movilizados en Chapacaní e Ichilo y señaló que alista un encuentro para coordinar la continuidad de las protestas.
“(Tenemos) información sobre el Trópico, no confirmada. Van a entrar de Santa Cruz; atentos compadres de Chapacaní e Ichilo, hoy día tenemos una reunión de planificación (y) vamos a resistir, porque ya es exagerada provocación, una agresión directa. Aquí los compañeros de base llaman enojados. Vamos a hacernos respetar”, afirmó.
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Morales también se pronunció sobre el operativo del sábado en el municipio de San Julián, en Santa Cruz, y criticó las intervenciones de las fuerzas del orden destinadas a liberar las carreteras bloqueadas, medida que el Gobierno impulsa para restablecer el tránsito de alimentos, medicamentos y otros productos.
En ese contexto, aseguró que continuará respaldando las movilizaciones. “Vamos a seguir acompañando esta lucha, pase lo que pase”, manifestó.
El líder de los cocaleros del Chapare afirmó que los bloqueos y las movilizaciones contra el Gobierno de Paz son “justas” y denunció el cortes de servicios básicos en la zona del Chapare.
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Las declaraciones representan la primera admisión pública de Morales sobre su participación directo en las protestas que este lunes cumplen 39 días. Asimismo, sostuvo que varios dirigentes del Trópico fueron aprehendidos durante las movilizaciones.
Si bien al inicio del conflicto negó estar involucrado en las protestas sociales contra el Gobierno, el exmandatario sostuvo que la “única salida pacífica” a la actual crisis era la renuncia del presidente Paz y la convocatoria a nuevas elecciones en un plazo de 90 días.
En aquella oportunidad, el 24 de mayo, el líder cocalero argumentó que una transición permitiría evitar mayores enfrentamientos y contribuiría a una pacificación temporal del país.
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Las declaraciones de Morales se producen en medio de las acusaciones lanzadas por el Gobierno. Días atrás, Paz sostuvo que las movilizaciones son financiadas con recursos vinculados al narcotráfico y relacionó las protestas con el exmandatario.
El jefe de Estado afirmó además que Morales estaría utilizando las movilizaciones para intentar protegerse de los procesos judiciales que enfrenta. En ese sentido, exhortó a los dirigentes de los sectores movilizados a no dejarse utilizar para vulnerar el orden constitucional y democrático.
A comienzos de mayo, Paz también aseguró que Morales deberá responder ante la Justicia boliviana en el marco de una investigación por trata de personas. “Él va a acabar en la Justicia”, afirmó entonces el mandatario, ratificando la posición de su gobierno respecto a los procesos que involucran al expresidente.
Este lunes, el jefe de Estado promulgó la ley que regula la implementación del Estado de excepción y denunció la presencia de grupos que operan con recursos provenientes del “narcoterrorismo” para generar violencia durante las movilizaciones y entorpecer las negociaciones con los sectores movilizados. En ese marco, aseguró que el Gobierno cuenta con un plan “ya elaborado” para que la Policía y las Fuerzas Armadas (FFAA) puedan restablecer el orden constitucional en el país.

