La incautación de al menos 200 garrafas de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en la ciudad de El Alto volvió a poner en evidencia los problemas de acopio ilegal y reventa que afectan al abastecimiento de este combustible de uso doméstico. El operativo fue ejecutado por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) en coordinación con la Policía Boliviana, en un depósito ubicado en la carretera a Viacha, a la altura de la avenida Litoral.
De acuerdo con información policial, el lugar funcionaba como un punto de almacenamiento irregular, donde las garrafas eran descargadas directamente desde un camión, presuntamente para su posterior comercialización a precios elevados. Vecinos de la zona denunciaron que esta práctica es recurrente y contribuye a la escasez del producto, especialmente en barrios periféricos y provincias cercanas.
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La intervención estuvo marcada por momentos de tensión, luego de que un grupo de personas afirmara ser propietario de las garrafas y exigiera su devolución, argumentando que se trataba de un almacenamiento temporal. Sin embargo, durante el operativo se registraron hechos de violencia, lo que obligó a la Policía a utilizar agentes químicos para dispersar a los involucrados y resguardar el material incautado.
Pese al control policial, algunas personas lograron ingresar de manera violenta al depósito y retirar garrafas y otros productos, situación que será investigada en el marco del proceso legal. Hasta el momento, dos personas fueron aprehendidas y el caso será remitido al Ministerio Público.
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Las autoridades anunciaron que los operativos continuarán, con el objetivo de frenar el contrabando y el acopio ilegal de GLP, prácticas que afectan directamente a la población y generan especulación en el precio de un producto básico para miles de familias.

