El líder de Libre, Jorge Tuto Quiroga, calificó como “un año perdido” la primera gestión del presidente del Estado, Rodrigo Paz, al considerar que el cambio de Gobierno no significó una transformación del modelo político y económico vigente durante el periodo del Movimiento Al Socialismo (MAS).
En su evaluación, Quiroga sostuvo que varias de las prácticas y estructuras de la anterior administración permanecen intactas y, a su criterio, se desaprovechó una oportunidad democrática de impulsar cambios profundos en el país.
“Hoy 8 de noviembre se cumple el primer año de Paz, tristemente es el año 21 del MAS, ha sido un año más del MAS, con algunas leves diferencias”, afirmó.
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Cuestionó la permanencia del estatismo, el tamaño del aparato estatal, la continuidad de empresas públicas deficitarias y los cargos interinos en instituciones como Entel, ENDE y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), el Banco Central de Bolivia (BCB) y las entidades reguladoras.
Como ejemplo, mencionó que la estatal ENDE mantiene cerca de 90 directores.
Denunció también que el reparto de cargos públicos no desapareció con la nueva administración, sino que fue reemplazado por el denominado “cuoteo”, en referencia a la designación de personas cercanas al Gobierno.
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De igual forma, Quiroga expresó su preocupación por los hechos de corrupción relacionados con el caso “maletas”, el fallido intento de exportación ilegal de oro por el aeropuerto de Viru Viru, en Santa Cruz, y los procesos de compra de combustibles.
“Lo penoso de esto es que es un año de tiempo perdido y de una oportunidad democrática despilfarrada”, sostuvo Quiroga, quien añadió que el cambio político producido en las elecciones generales de 2025 no significó, hasta ahora, una transformación más profunda del funcionamiento del Estado.
Pese a sus críticas, el también expresidente reconoció algunas medidas económicas adoptadas por la administración de Paz, entre ellas la eliminación de la subvención al diésel y el ajuste al tipo de cambio y evitar la consolidación de un mercado paralelo. Asimismo, destacó el acuerdo alcanzado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque consideró que fue tardío y que los recursos obtenidos resultan insuficientes.
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Otro aspecto que valoró fue la aprobación de créditos solicitados por el órgano Ejecutivo en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), situación que contrastó con las dificultades que enfrentó la anterior gestión de Luis Arce.
En el ámbito político, el líder de Libre cuestionó los constantes enfrentamientos entre Paz y el vicepresidente Lara, además de los conflictos en el órgano Legislativo y la falta de estabilidad institucional. Solicitó a ambas autoridades superar las diferencias y establecer una agenda de trabajo que permita definir el rumbo del país.
Reconoció el distanciamiento del Gobierno respecto del denominado socialismo del siglo XXI. Sin embargo, sostuvo que el alejamiento debía traducirse en una ruptura definitiva con ese bloque político. “No sé porque siguen embajadas que son centros de conspiración como la de Venezuela y Cuba”, cuestionó.
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En materia económica, Quiroga advirtió sobre el riesgo de una crisis energética debido a la falta de inversiones en los sectores de hidrocarburos y minería. Ante ello, planteó la necesidad de impulsar reformas constitucionales y establecer garantías de arbitraje internacional para generar condiciones que permitan atraer capital del extranjero.
Por último, el líder de oposición insistió en que el órgano Ejecutivo debe abandonar el modelo estatista y centralista, además de las prácticas prebéndales que caracterizó a los gobiernos del MAS.

