Los distribuidores de Gas Licuado de Petróleo (GLP) anunciaron que suspenderán el reparto de garrafas en los barrios desde este jueves 1 de octubre si el Gobierno no atiende su pedido de compensación por el alza del diésel. La medida involucra a 134 empresas a nivel nacional que dejarían de llevar el producto hasta los hogares.
El presidente de la Cámara de Distribuidores, Fernando Segovia, explicó que el sector atraviesa una grave afectación económica tras la eliminación de la subvención al diésel. Según indicó, los costos operativos de distribución ya no pueden ser cubiertos con las tarifas actuales, lo que hace insostenible el servicio domiciliario.
Segovia señaló que la situación fue comunicada formalmente al Gobierno, pero hasta la fecha no han recibido ninguna respuesta. Ante la falta de soluciones, los asociados determinaron no salir a distribuir si no se establece un mecanismo compensatorio que permita sostener la operación diaria.
«Ya mañana los asociados han pedido que no se distribuya porque ya no le dan los costos para hacer la distribución normal en la calle», remarcó el dirigente, al advertir que la paralización afectará a barrios de todo el país.
De concretarse la suspensión, miles de hogares se quedarán sin el abastecimiento habitual de GLP en garrafas, un producto esencial para la cocina y calefacción doméstica, mientras el sector espera una convocatoria del Ejecutivo para este miércoles.

