Al promediar las 20:00 de este viernes, el excomandante del Ejército, Juan José Zúñiga, salió del penal de San Pedro para cumplir detención domiciliaria. Lo hace en el marco de la investigación por la toma militar de la plaza Murillo, ocurrida en 2024. Horas antes, su abogado Eduardo León confirmó que se realizó el depósito de la fianza de Bs 200 mil, además del registro biométrico y la verificación del domicilio.
Tras llegar a su domicilio el excomandante denunció que fue utilizado como símbolo político durante su reclusión. «Ustedes han sido la voz de este soldado y de muchos otros soldados en mi caso, que han sido injustamente encarcelados. Me tenían como un trofeo político«, afirmó. Zúñiga pidió que la justicia actúe con independencia e imparcialidad, y que no se politicen los procesos contra militares.
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Tras dos años y un mes recluido, Zúñiga expresó su gratitud. «Llegué a mi domicilio, del cual había salido hace dos años y un mes. Una gran alegría, por supuesto. Pero antes que nada quiero agradecerte a ti, Coti Bedregal, por haberme acompañado estos dos años en este encierro tan injusto. Ha jugado un rol protagónico desde el punto de vista de derechos humanos«, señaló. También agradeció a su esposa, a su familia y a los medios de comunicación que, según dijo, acompañaron su caso.
Zúñiga permaneció detenido desde el 29 de junio de 2024 en la cárcel de El Abra, en Cochabamba. Esta semana fue trasladado a La Paz para participar en sus audiencias. Hace cuatro días, la Justicia concedió la cesación de su detención preventiva y determinó que afronte el proceso en su domicilio.
El reinicio del juicio oral fue fijado para el próximo 23 de agosto. Hasta esa fecha se prevé la declaración de los testigos del hecho. En su declaración, el excomandante también pidió que se revise la situación de sus camaradas: «No puede ser que les hayan quitado los sueldos, que les hayan sancionado de esa manera, de la manera más drástica. Esa sanción ha llegado a las familias y a los hijos que nada tienen que ver. Pido que se apiaden de ellos y que la justicia sea imparcial y no politizada».

