El teniente de las Fuerzas Armadas (FFAA), Wilmer Rudy Chávez Condori, retenido por bloqueadores en el municipio cruceño de San Julián, fue liberado la madrugada de este viernes y trasladado a San Ignacio de Velasco. El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, confirmó la situación del militar y afirmó que se encuentra en buen estado de salud.
A través de redes sociales, la cartera de Estado informó que el uniformado actualmente permanece bajo resguardo policial.
Justiniano destacó el trabajo coordinado entre efectivos militares y policiales para garantizar la seguridad del teniente y cuestionó la decisión de los movilizados de mantenerlo retenido. En ese sentido, remarcó que ninguna medida de presión puede justificar acciones como la intimidación, el interrogatorio o la privación de libertad de ciudadanos, policías o militares.
LEE TAMBIÉN: Lara a Oviedo: “Fracasó toda política de Estado en la lucha contra el narcotráfico”
Además, aseguró que el Gobierno actuará conforme a la normativa vigente.
“Ninguna protesta, ningún bloqueo y ningún reclamo justifican la retención, intimidación o interrogatorio por cuenta propia de un militar, un policía, un servidor público o cualquier ciudadano”, declaró.
El oficial fue retenido en medio de los bloqueos instalados en San Julián, luego de que manifestantes lo identificaran tomando fotografías en la zona de conflicto.
LEE TAMBIÉN: Lara a Oviedo: “Fracasó toda política de Estado en la lucha contra el narcotráfico”
En el comunicado, el Ministerio de Defensa señaló que este tipo de hechos vulnera derechos fundamentales y atenta contra la integridad de las personas, además de constituir una acción contraria al Estado de derecho.
De acuerdo a versiones preliminares, la liberación del militar habría sido resultado de un acuerdo alcanzado entre autoridades del Gobierno y los sectores movilizados.
El jueves, la Defensoría del Pueblo activó gestiones de mediación tras conocer la retención del efectivo de la Unidad de Inteligencia. La institución coordinó acciones con autoridades locales, dirigentes vecinales, representantes de la Policía y miembros de la Iglesia para precautelar su integridad física y psicológica, y evitar una escalada del conflicto.

