Este lunes, sectores afiliados a la Central Obrera Boliviana (COB), organizaciones campesinas y juntas vecinales protagonizan una nueva jornada de movilizaciones en la ciudad de La Paz para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
La marcha de los sectores descendió desde la Ceja de El Alto, por la avenida Naciones Unidades, hacía el centro de la sede de Gobierno lanzando consignas contra el órgano Ejecutivo.
Dirigentes sindicales ratificaron las medidas de presión que asfixian a La Paz y El Alto hace más de 20 días, y condicionaron la asistencia al diálogo a la anulación de los mandamientos de aprehensión vigentes contra algunos promotores de las protestas, entre ellos el secretario ejecutivo del ente obrero, Mario Argollo.
El conflicto inició los primeros días de mayo con bloqueos parciales en el departamento de La Paz y después se fueron expandiendo a otras regiones. El órgano Ejecutivo intentó habilitar hasta el momento dos corredores humanitarios en la carretera hacía Oruro para abastecer de alimentos y otros insumos esenciales a la sede de Gobierno.
El pasado fin de semana, la Policía y las Fuerzas Armadas (FFAA) intentaron despejar la ruta que une ambos departamentos, pero fracasaron por la violenta resistencia de los bloqueadores. En medio de los enfrentamientos con los movilizados, se registró el deceso de un comunario, de 24 años, en inmediaciones del peaje Vilaque-Copata por impacto de arma de fuego. Las causas del hecho se encuentran bajo investigación.
El órgano Ejecutivo también trató de establecer una mesa de diálogo con la Federación de Trabajadores Campesinos ‘Tupac Katari’ de La Paz –principal sector que mantienen activos los puntos de bloqueo– y tampoco tuvo el resultado esperado.
Entretanto, el presidente Paz descartó una posible dimisión y reafirmó que hará respetar la Constitución Política del Estado en contra de aquellos que se resisten al diálogo y promueven actos de violencia durante las manifestaciones.
“Es un momento difícil, pero creo que Bolivia está buscando superar las diferencias bajo el manto del diálogo. A aquellos que no quieren dialogar les caerá la Constitución, porque para eso hay una Constitución”, dijo el mandatario en Sucre.
La ciudad de La Paz se mantiene, una semana más, como epicentro de las manifestaciones de los sectores movilizados, que intentan superar el cerco policial e ingresar a plaza Murillo.

