Durante los actos protocolares por el 217 aniversario del Primer Grito Libertario en la Casa de la Libertad en Sucre, el presidente del Estado, Rodrigo Paz, anunció la reducción del 50% de su salario y de los ministros como parte de del esfuerzo gubernamental frente a la compleja situación financiera que atraviesa el país.
“Quiero avisarles que este presidente, junto a sus ministros, ha asumido la decisión, como parte del esfuerzo y del compromiso con el país, de rebajarse el salario, un 50%, para que se aporte a un esfuerzo claro de que Bolivia tiene un presidente y ministros que van a sumarse a ese esfuerzo”, informó durante su intervención en la ciudad de Sucre.
Según explico, con la rebaja salarial, él y su equipo de colaboradores pasarán a percibir algo más de 12.000 bolivianos.
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No obstante, Paz precisó que la medida no se aplicará a otras áreas del servicio público porque no se quiere “perjudicar a otras áreas ni a los profesionales”. “Tenemos muy buenos profesionales (…) y no los vamos a perjudicar con la rebaja salarial, queremos tener a los mejores hombres y mujeres trabajando con nosotros”, dijo.
En su discurso, también anunció que enviará a la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) un proyecto de ley de “perdonazo tributario”, que “no está destinado a los ricos”, sino a gremiales, cuentapropistas, transportistas y otros sectores populares.
Explicó que la iniciativa proyecta un impacto en todos aquellos que arrastran deudas impositivas por debajo de los 10 millones de bolivianos desde el año 2017.
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“Bolivia está en momentos complicados, por eso hemos generado una norma que se va a presentar esta semana: el perdonazo tributario; y que conste, para que sepan algunos, no es para los ricos. Es para los gremiales, cuentapropistas, transportistas, artesanos, para que puedan reactivar su economía”, manifestó.
Por último, Paz desmintió categóricamente los rumores sobre presuntas políticas de privatización, incrementos en tarifas de electricidad, salud y educación, y convocó al diálogo a las organizaciones sociales, particularmente de El Alto y La Paz.
Respecto al conflicto que atraviesa el país, el jefe de Estado manifestó que Bolivia se encuentra en una encrucijada “muy grande” entre quienes complican el nacimiento de “la Bolivia que tanto necesitamos”, que está basada en la paz, el trabajo y la educación, y los que quieren avanzar en la construcción de una «patria diferente».

