Un ingeniero de 35 años fue víctima de un secuestro en la zona norte de Santa Cruz cuando se dirigía a realizar una instalación de aire acondicionado. Los delincuentes exigieron un rescate de Bs 30.000 y amenazaron con cortar uno de sus dedos para enviarlo a sus familiares como «prueba de vida».
“La empresa lo manda al punto indicado, pero al llegar no había ni siquiera una casa, era un monte. Ahí lo secuestran”, “Las autoridades están trabajando para dar con los responsables y garantizar la seguridad del secuestrado”, explicó el abogado de la víctima, Eduardo Zuna.
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También confirmó los hechos y detalló que los secuestradores habían exigido una suma considerable de dinero a cambio de la liberación del ingeniero.
Este hecho ocurrió la mañana del jueves en una zona boscosa ubicada entre Warnes y Montero. Según relató también el abogado, el profesional había sido enviado por su empresa a realizar una supuesta instalación de aire acondicionado en el lugar, pero al llegar se dio cuenta de que no había ninguna casa ni indicio de que el servicio fuera real.
«La zona boscosa y aislada resultó ser un escenario perfecto para el secuestro», y los delincuentes aprovecharon la oportunidad para raptar al ingeniero y exigir un rescate a cambio de su liberación. La empresa donde trabaja el ingeniero parece haber sido utilizada como cebo para atraer a la víctima al lugar del secuestro.
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Estos mismos se comunicaron primero con la familia, y al no hallar respuesta se comunicaron con la empresa, la cual, finalmente transfirió los Bs 30.000 a una cuenta bancaria de una mujer y los secuestradores decidieron abandonar al ingeniero en la carretera que conecta Warnes con Montero.
Los presuntos secuestradores no pudieron retirar el rescate de los Bs. 30.000 congelados por el banco y la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), identificando este último, además, a la propietaria de la cuenta (sería una mujer); pero mantiene la información en reserva hasta que se logre su captura.

