Con la llegada del otoño y en puertas del invierno, las bebidas calientes recuperan protagonismo en la rutina diaria, no solo por su sabor, sino también por la sensación de pausa, energía y bienestar que aportan en medio de jornadas cada vez más frías.
Cuando el clima comienza a enfriar, también cambian las preferencias cotidianas y las bebidas calientes vuelven a ganar espacio en las mañanas, en las pausas de media tarde y en los momentos en los que se busca una sensación de abrigo y energía para continuar la jornada. En ese contexto, el café se mantiene como una de las bebidas preferidas por su practicidad, sabor y capacidad de adaptarse a distintos gustos, ya sea solo, con leche o acompañado de algo tradicional para comer, abriendo además espacio para probar en casa combinaciones sencillas que convierten cada taza en una experiencia distinta.
“En esta época del año, el café acompaña distintos momentos del día y también distintas formas de consumo. Hay quienes lo prefieren más intenso, otros con leche, y muchos lo disfrutan junto a algo tradicional para compartir o darse un gusto”, señala Alexandra Farah, Consumer Marketing Manager Nescafé en Nestlé Bolivia. “Lo interesante es que, con preparaciones simples, cada persona puede darle su toque y hacer del café un momento creativo y cálido en casa”.
Para quienes buscan ideas prácticas para disfrutarlo más en los días fríos, estas son cuatro maneras de preparar y acompañar el café durante la temporada:
1. Nescafé solo, para quienes prefieren un sabor más intenso: es una opción clásica para comenzar el día o para una pausa breve con un perfil de sabor más marcado. Una forma práctica de prepararlo es disolver 1 a 2 cucharaditas de Nescafé en una taza con 180 a 200 ml de agua caliente, idealmente recién hervida y dejada reposar unos segundos para que no esté en ebullición extrema. Quienes prefieren una taza más intensa pueden reducir un poco la cantidad de agua o aumentar la medida de café. Se puede disfrutar sin azúcar o con un toque mínimo de endulzante, según preferencia.
2. Nescafé con leche, para una experiencia más cremosa y reconfortante: esta preparación suele ser ideal para mañanas frías o para la merienda, ya que aporta una textura más suave y envolvente. Una sugerencia es mezclar 1 cucharadita de Nescafé con 50 ml de agua caliente para disolverlo bien y luego añadir 150 ml de leche caliente, ya sea entera o una opción vegetal. La leche puede calentarse sin llegar a hervir, de modo que conserve mejor su textura y sabor. Para una versión especial, espolvorear un poco de canela o cacao encima le puede dar un toque más original.
3. Nescafé batido, para una experiencia más cremosa y distinta: el café batido se ha convertido en una alternativa atractiva para quienes buscan variar la preparación tradicional y dar a su taza un toque más especial sin necesidad de ingredientes complejos. Mezclar en una taza o recipiente 1 a 2 cucharaditas de Nescafé, 1 a 2 cucharaditas de azúcar y unas gotas de agua caliente. Luego se bate enérgicamente hasta obtener una textura espesa y cremosa de color más claro. Esa mezcla se completa con agua o leche caliente, ideal para los días fríos. El resultado es una bebida suave, espumosa y con una presentación diferente, perfecta para quienes disfrutan experimentar en casa o en la oficina.
4. Nescafé acompañado de galletas o masitas típicas: en los días fríos, una de las formas más tradicionales de disfrutar de tu Nescafé es sumarle algo para comer. Más allá de la preparación elegida, la experiencia puede complementarse con galletas, bizcochos, roscas, cuñapés o masitas típicas bolivianas.
Desde esa conexión con las rutinas de consumo de los bolivianos, Nescafé acompaña la temporada con opciones prácticas para disfrutar el café de distintas maneras. En cada cocina, con ingredientes sencillos y un poco de creatividad, preparar una taza caliente puede convertirse en un ritual cotidiano.
Fuente: Prensa Nescafe

