Un operativo conjunto de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Policía permitió decomisar unas 300 garrafas de Gas Licuado de Petróleo (GLP) y 250 litros de combustibles líquidos en inmediaciones de la Terminal Interprovincial de la ciudad de El Alto.
La intervención se produjo el viernes tras recibir el informe de una investigación previa que identificó la presunta comercialización irregular de GLP en inmediaciones de la terminal terrestre, de acuerdo a un comunicado institucional.
“Frente a la Terminal Interprovincial de El Alto se han identificado nueve puntos de abastecimiento de GLP que no tenían la autorización necesaria para vender estos productos. Son almacenamientos ilegales”, informó el director de la ANH de la regional de La Paz, Mario Puca.
LEE TAMBIÉN: Morales: «Un verdadero presidente no puede abandonar ni desconocer nuestra historia»
El operativo contó con el apoyo de 50 efectivos de la Estación Policial Integral (EPI) de la zona de Villa Tunari, mientras que personal de la estatal petrolera brindó asistencia logística a los funcionarios de la ANH.
“Este hecho se constituye en una especulación que se realiza en esta zona, que es también considerada una zona roja de acopio de garrafas, además de que esta zona es un camino directo hacia lo que es la frontera con Perú”, sostuvo.
El comandante de la Policía Departamental de La Paz, Ricardo Terrazas, informó que no se registraron aprehendidos durante los operativos. Los investigadores recaban elementos e indicios para establecer responsabilidades y determinar el origen y destino de los productos secuestrados.
LEE TAMBIÉN: El papa León XIV recibirá el alta médica este sábado y volverá al Vaticano
Por su parte, el presidente ejecutivo de YPFB, Sebastián Daroca, afirmó que estas acciones tienen como objetivo resguardar el abastecimiento de combustibles para la población y evitar que los productos destinados al consumo interno sean desviados hacia circuitos de comercialización ilegal.
“No vamos a permitir que el GLP y los combustibles líquidos sean desviados, acopiados ilegalmente o comercializados con fines de agio y especulación. Cada garrafa y cada litro que se desvía afecta directamente a las familias bolivianas”, manifestó.
Anunció que los controles se reforzarán en coordinación con la ANH y la Policía, especialmente en terminales de transporte, sectores de alta circulación y otros puntos identificados como críticos en el país.

