El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, descartó el jueves un eventual incremento de precios de los combustibles y avances en procesos de privatización de empresas públicas.
En conferencia de prensa, la autoridad afirmó que dichas versiones surgieron en medio de las especulaciones difundidas por sectores sociales que mantienen los bloqueos de carreteras desde hace más de 40 días, con el objetivo de generar preocupación entre la población.
“No tenemos planeado subir el precio del combustible. Los bloqueadores hablan de privatizaciones y demás cosas y lo hacen para poner mal a la gente; no tenemos la intención de privatizar ni la intención de subir el combustible, ni la intención de subir la energía eléctrica, ni la intención de subir nada. No está en nuestros planes hacer eso”, afirmó Blanco.
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Respecto al abastecimiento de carburantes, el titular de la cartera de Estado indicó que continúan los esfuerzos para garantizar el suministro en las ciudades de La Paz y El Alto, pese a las dificultades ocasionadas por los bloqueos que afectan las principales vías de acceso.
Según explicó, varias cisternas permanecen retenidas en distintos puntos de las carreteras debido a las medidas de presión, lo que complica la logística de distribución de gasolina y diésel.
Asimismo, rechazó las denuncias sobre una supuesta baja calidad del combustible que se comercializa en el país y sostuvo que la gasolina distribuida cuenta con mecanismos de control y seguimiento durante toda la cadena de suministro, proceso que, afirmó, puede ser verificado por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).
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Blanco remarcó que el combustible que llega a los surtidores cumple con los controles establecidos y garantizó que no existen reportes que evidencien la distribución de gasolina en mal estado.
Ante los prolongados bloqueos, el presidente del Estado, Rodrigo Paz, promulgó el lunes la Ley de Regulación de los Estados de Excepción, que habilita operativos conjuntos entre la Policía y las Fuerzas Armadas (FFAA) para despejar los más de 90 cortes de ruta que asfixian el abastecimiento nacional.
En La Paz y El Alto, los bloqueos ya son palpables, con precios elevados, conductores que pasan la noche en fila en gasolineras y hospitales sin oxígeno para cirugías. El Gobierno cifra el daño económico acumulado en más de 1.200 millones de dólares.

