La Oficina de ONU Derechos Humanos para América del Sur manifestó este jueves su preocupación por el incremento de la violencia y las tensiones registradas en Bolivia tras las protestas y bloqueos de carreteras que afectan al país desde hace 28 días.
“Toda actuación de las fuerzas de seguridad debe ajustarse estrictamente al derecho internacional de los derechos humanos. Todo uso de la fuerza por los agentes del orden debe ser compatible con los principios de legalidad, necesidad, proporcionalidad, precaución y no discriminación. Se debe investigar de manera eficaz, imparcial y oportuna toda denuncia o sospecha razonable de uso ilícito de la fuerza u otras violaciones de derechos humanos por estos agentes”, señaló un comunicado de la institución.
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En el pronunciamiento, el organismo internacional instó al Gobierno a garantizar el respeto de los derechos humanos y llamó tanto a las autoridades como a los sectores movilizados a priorizar el diálogo y adoptar medidas para terminar con los conflictos.
La Oficina advirtió sobre el impacto de la crisis en derechos fundamentales como el acceso a la salud, la alimentación y otros servicios básicos.
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También expresó “particular preocupación” por reportes de personas fallecidas o heridas en el marco de los bloqueos y en operativos de despeje de rutas y solicitó que estos hechos sean investigados.
El organismo recordó que el uso de la fuerza por parte de las autoridades debe regirse por estándares internacionales de legalidad, necesidad y proporcionalidad. Además, reiteró su disposición para cooperar con Bolivia en la promoción y protección de los derechos humanos.

