El presidente de Brasil, Luis Ignacio Lula Da Silva, ordenó el envío de ayuda humanitaria a Bolivia tras conversar por teléfono con su homólogo boliviano, Rodrigo Paz, quien solicitó apoyo ante el desabastecimiento provocado por las protestas que se viven en el país.
Durante la llamada que le hizo Paz, Lula expresó su solidaridad con el Gobierno y el pueblo boliviano y subrayó la necesidad de preservar el respeto a las instituciones democráticas y al Estado de Derecho, según el comunicado de la Presidencia brasileña.
Asimismo hizo un llamado para que el Gobierno y los movimientos sociales “eviten recurrir a la violencia” y “privilegien el diálogo” como vía para superar las divergencias y garantizar la paz social.
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Bolivia entró este lunes en su cuarta semana de protestas impulsadas por los sectores campesinos, la Central Obrera Boliviana (COB) y simpatizantes del expresidente Evo Morales (2006-2019), que reclaman la salida de Paz, quien lleva apenas seis meses como jefe de Estado.
Los bloqueos han aislado durante más de 20 días al departamento de La Paz, que alberga a la sede del gobierno boliviano, y se han extendido a otras regiones del país como Oruro, Potosí, Cochabamba y Santa Cruz.
La escasez de alimentos y combustibles obligó al Gobierno a establecer puentes aéreos para abastecer a las ciudades más afectadas, mientras países como Argentina, Chile, Estados Unidos y Perú ofrecieron apoyo logístico y donaciones.
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Líderes cívicos de Santa Cruz alertaron este lunes sobre un posible “golpe de Estado” y convocaron a la población a defender el derecho al libre tránsito.
Entre tanto, el mandatario boliviano anunció la reducción de su salario y el de sus ministros a la mitad (50%), y aseguró que hará cumplir la Constitución frente a las protestas que mantienen al país en tensión.
// EFE

