El expresidente del Estado, Evo Morales, calificó las protestas y los bloqueos de distintos sectores sociales como una “rebelión de la gente” que, incluso, rebasó a los dirigentes y que no podrá ser apaciguada hasta que el Gobierno atienda sus demandas.
En la segunda semana del actual conflicto social que encara el Gobierno, organizaciones sociales, como la Central Obrera Boliviana (COB), campesinos de La Paz, maestros, entre otros, intensificaron los bloqueos de carreteras y las protestas en las calles.
Las manifestaciones, desencadenadas en un inicio por el rechazo a las nuevas políticas económicas impulsadas por el Gobierno, como la Ley 1720 –abrogada la noche del miércoles–; y exigiendo aumento salarial, soluciones al problema de la calidad de la gasolina, y a la crisis económica, derivaron en exigencias de renuncia del presidente Rodrigo Paz.
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A t raves de una publicación en redes sociales, Morales sostuvo que los sectores sociales se movilizan “por su conciencia social y su bronca” contra la administración nacional que –según dijo– traicionó a sus votantes y al país.
“Bolivia vive una rebelión de la que gente que rebasó inclusive, a sus dirigentes (…) mientras no se atiendan las demandas estructurales, como combustible, comida e inflación, no se frenará la sublevación”, sentenció.
El pronunciamiento de Morales surge en medio del avance de sectores sociales afines a su organización política “Evo Pueblo” hacía la ciudad de La Paz para fortalecer las movilizaciones en demanda de la renuncia del jefe de Estado. La columna partió desde Caracollo y se sumará a las medidas de presión que mantienen aislada al departamento, que ya cumplen 10 días.
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Morales aseguró que “insultar, acusar sin pruebas, detener, encarcelar, criminalizar, reprimir o matar dirigentes no resolverá la crisis” y criticó que, pese a ser considerado como un “cadáver político”, el Gobierno y distintos actores políticos lo sigan responsabilizando por las principales problemáticas del país y la actual conflictividad social.
“Creen que los miles de bolivianos que están protestando en las calles y caminos obedecen a una sola persona”, afirmó.
El exmandatario permanece atrincherado hace más de un año en la región del Trópico de Cochabamba, con un fuerte resguardo de sus seguidores, para evitar el cumplimiento de una orden de aprehensión dentro de un caso abiertos en su contra por trata de personas con agravantes. El juicio oral inició el lunes, sin embargo, Morales no se presentó y paralizó el proceso.

