Desde las primeras horas de este sábado, choferes instalaron un punto de bloqueo en inmediaciones del surtidor Nimagasbol, sobre la carretera que conecta La Paz con Oruro, denunciando la escasez de diésel. La medida fue asumida ante las largas filas y la imposibilidad de cargar combustible para continuar con sus recorridos.
La protesta ha generado un fuerte perjuicio al flujo normal del transporte interdepartamental y de vehículos particulares, que permanecen detenidos sin poder avanzar. El tránsito de buses, camiones y transporte pesado se encuentra completamente paralizado en ese punto, afectando la conexión entre ambas regiones.
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Una gran cantidad de pasajeros, entre ciudadanos bolivianos y turistas extranjeros, quedaron varados por la interrupción del tráfico. Según reportes difundidos en la página de Facebook _Noticias de Bolivia_, varios optaron por caminar varios kilómetros con sus maletas para superar el punto de bloqueo y buscar otro medio de transporte.
Aunque algunos vehículos livianos intentan sortear el corte utilizando rutas alternas por caminos vecinales, el paso para el transporte pesado y los buses de servicio público sigue restringido. La fila de camiones y flotas varadas se extiende por varios kilómetros en ambos sentidos de la vía.
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En medio del conflicto, Sebastián Daroca, recientemente posesionado como presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), anunció que este sábado se despacharon 2 millones de litros de diésel desde la planta de Senkata para abastecer a La Paz y El Alto. Sin embargo, los choferes movilizados exigen garantías de distribución continua y no levantarán la medida hasta ver el combustible en los surtidores.

