En el agreste altiplano fronterizo, el ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo, sostuvo este jueves un encuentro con su par de Chile, Francisco Pérez Mackenna, que constituye el primer acercamiento oficial entre ambas autoridades con el objetivo de fortalecer el diálogo bilateral y consolidar vínculos en materia diplomática y económica.
Ambas autoridades se trasladaron, desde sus respectivas ciudades capitales, hasta el paso fronterizo Chungará-Tambo Quemado y emprendieron un viaje por tierra rumbo a la ciudad de La Paz, donde cumplirán una agenda protocolar centrada en temas de integración, inversiones, migración y cooperación.
Además, seguridad, crimen organizado transnacional, asuntos consulares y migratorios, minerales críticos y cooperación productiva, e integración cultural y académica.
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“Este encuentro reafirma la voluntad de ambos Estados de sostener un diálogo directo, franco y constructivo, orientado al tratamiento de asuntos de interés común vinculados a la relación bilateral, la integración y la gestión fronteriza”, indica un comunicado de la Cancillería.
Una vez en la Sede de Gobierno, ambas autoridades sostendrán una serie de reuniones bajo los lineamientos trazados por los presidentes de ambas nacionaes: Rodrigo Paz (Bolivia) y José Antonio Kast (Chile). Posteriormente, el canciller chileno se trasladará a la ciudad de Santa Cruz de la Sierra para participar en un nuevo encuentro empresarial.
Bolivia y Chile mantuvieron una relación marcada históricamente por tensiones derivadas de la demanda marítima, pero ahora se enfoca en una relación centrada en lo económico-comercial y la lucha contra el delito transfronterizo. Recientemente, Chile decidió cavar zanjas y reforzar la presencia militar en la frontera con Bolivia.
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El presidente Paz, quien asumió funciones en noviembre pasado, señaló en varias ocasiones su intención de abrir un «nuevo ciclo» con Chile, con una agenda sobre todo económica y comercial, sin dejar de lado las aspiraciones marítimas del Estado boliviano.

