Las autoridades estadounidenses consiguieron los datos de la “caja negra” del portacontenedores y entrevistaron a la tripulación para averiguar qué ocurrió previo al desastre. Seis personas murieron en el accidente.
Los investigadores de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB) inspeccionaron el miércoles el carguero que chocó contra el puente Francis Scott Key de Baltimore, causando su derrumbe y la muerte de seis personas.

El equipo comenzó a revisar la información recogida en la grabadora de datos de viaje, la “caja negra” del enorme portacontenedores Dali, incluido el tráfico de radio entre el piloto y las autoridades en tierra previo al desastre, así como a entrevistar a los dos pilotos del buque y a los 21 miembros de la tripulación regular que permanecieron en el barco, según la jefa de la junta de seguridad Jennifer Homendy.
El impacto hizo caer casi inmediatamente la mayor parte del puente en la desembocadura del río Patapsco, bloqueando las rutas marítimas y obligando al cierre indefinido del puerto de Baltimore, uno de los más transitados de la costa este de Estados Unidos.
Antes de la colisión, la tripulación del portacontenedores lanzó un aviso de que iba a la deriva, lo que permitió a las autoridades cortar la circulación de vehículos en el puente y evitar una tragedia mayor.
En paralelo a la investigación estadounidense, las autoridades de Singapur anunciaron el inicio de una segunda investigación, con el fin de prevenir incidentes similares en el futuro.


