La Paz, 28 ago (Radio Splendid).- Un policía de Inteligencia que formó parte del equipo que capturó en Montero a su ex camarada, el feminicida de Betsabé, atacó a su esposa a cinturonazos, a puñetes y a patadas causándole varias lesiones por las que un médico le otorgó siete días de impedimento.
El efectivo la amenazó con que, si lo denunciaba, él mismo la acompañaría a hacerlo, pero le advirtió que después le haría un daño peor al que Boris Mina le hizo a Betsabé, el caso que recién había ayudado a esclarecer.
El hecho ocurrió la noche del 22 de agosto en una vivienda de Cochabamba. Según la denuncia, el suboficial mayor Johnny G.Ch. llamó a su esposa Lizeth (nombre cambiado) a su habitación y le preguntó dónde estaban sus llaves.
Su esposa le respondió que no lo sabía y el policía reaccionó violentamente. Primero la ofendió con palabras soeces y luego se sacó su cinturón para azotarla en todo el cuerpo. La ira solo fue creciendo y el policía tomó de los cabellos a la madre de su hija y la golpeó en la cabeza y en el rostro con sus puños.
Según el relato, luego la arrojó sobre su cama y le apretó el cuello amenazándola con matarla. Ella logró zafarse y correr hacia la cocina pidiendo auxilio. Él fue tras ella y le lanzó varios platos, rompió una puerta de vidrio con un puñetazo, la alcanzó y la pateó en los pies.
“M…. yo te voy a enseñar a respetar, si me vas a denunciar, vamos de una vez, pero si te advierto que del caso de Betsabé que hemos esclarecido, peor te voy a hacer a vos”. La brutal golpiza fue propinada en presencia de la hija de ambos, quien no pudo reaccionar por el susto.
Lizeth se sometió a una revisión médica forense que constató la existencia de policontusiones, equimosis por los cinturonazos y hematomas en todo el cuerpo. Esta no fue la primera golpiza. En una anterior oportunidad, las agresiones le causaron la ruptura de los ligamentos de la pierna derecha. Él la obligó a mentir diciéndole al médico que se había caído.
La víctima, tenía que usar chompas o blusas de manga larga para cubrir sus moretones en los hombros, brazos y el pecho. Hace un tiempo, también la amenazó con un arma de fuego y le juró que luego se quitaría la vida.
La denuncia ha sido formalizada ante la FELCV y la Fiscalía. El suboficial no se presentó a declarar ante el Ministerio Público y se desconoce su paradero, pro lo que ya se emitió una orden de aprehensión en su contra.
La familia de Lizeth teme que ella se amenazada y obligada a desistir de la denuncia en algún momento, por miedo. Por ello, pidió que el Ministerio Público continúe el proceso de oficio, para prevenir un feminicidio.
Vía: Opinión
