La Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (EMAPA) mejoró su posición financiera entre las empresas estatales luego que generar un ahorro de casi Bs 3.000 millones al Estado gracias a las medidas aplicadas por la nueva administración.
De acuerdo con el último informe de septiembre de la Oficina Técnica para el Fortalecimiento de la Empresa Pública (OFEP), EMAPA dejó de figurar entre las 15 más deficitarias del Estado, luego de que meses atrás se encontrara dentro del top 10 de esa lista.
“Este es el resultado de un proceso de transformación que hemos venido aplicando, orientado a reducir la dependencia de los recursos del Estado y avanzar hacia una EMAPA sostenible”, señaló el gerente general de la empresa, Sergio Siles Sánchez.
Bajo los lineamientos del Ministerio de Producción Sostenible, Medio Ambiente y Agua, la estatal aplica nuevas políticas y un “enfoque empresarial” para mejorar su eficiencia, generar recursos propios y aprovechar la infraestructura con la que cuenta, sin dejar de lado su principal función: contribuir a garantizar la seguridad alimentaria del país.
Los primeros resultados de este enfoque ya son visibles: en su nueva identidad visual, en los ajustes aplicados a su manejo económico y la nueva forma de aprovechar la capacidad instalada de la empresa.
Siles indicó que el presupuesto anual de EMAPA se redujo de Bs 4.200 millones a Bs 2.400 millones, mientras que la subvención prevista para esta gestión bajó de Bs 1.200 millones a Bs 200 millones.
Esta reducción de recursos provenientes del Estado viene acompañada de una nueva manera de utilizar la infraestructura de EMAPA.
Actualmente, más de 10 plantas industriales están disponibles para brindar servicios a productores bolivianos, entre ellos almacenamiento, acopio, procesamiento y maquila.
El objetivo es que esta infraestructura, además de apoyar a pequeños y medianos productores, permita a la empresa generar ingresos con sus propios medios y reducir progresivamente su dependencia del Tesoro General de la Nación.
Paralelamente, EMAPA trabaja en la reactivación de plantas industriales que permanecían paralizadas y en la conclusión de otras que se encuentran en construcción, con el propósito de ampliar los servicios disponibles para el sector productivo.
El nuevo enfoque de la empresa parte de una idea concreta: la sostenibilidad no puede separarse de su función productiva. Si los productores tienen mejores condiciones para producir, almacenar y transformar sus productos, Bolivia tiene mayor capacidad para generar alimentos.
De esta manera, EMAPA busca pasar de ser una empresa que demanda cada vez más recursos públicos a una empresa que aprovecha sus activos, genera ingresos y pone su capacidad al servicio de la producción y la seguridad alimentaria del país.
Fuente: Prensa Emapa

