Óscar Villegas, director técnico de la Selección boliviana, quedó bajo investigación del Tribunal de Ética de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) por un préstamo de Bs 420.000 que realizó al club Oriente Petrolero. La denuncia fue presentada por el socio del club Víctor Hugo Pérez Justiniano y también alcanza a dirigentes de la institución cruceña.
De acuerdo con los antecedentes conocidos, Villegas entregó el dinero a Oriente Petrolero el 9 de mayo de 2026, en un momento en que el club atravesaba dificultades económicas. El monto fue posteriormente devuelto el 1 de junio, por lo que la operación no quedó como una deuda pendiente del club con el entrenador de la Selección.
El problema que analiza el Tribunal de Ética no se limita a la existencia del préstamo o a su devolución. La denuncia plantea que la relación económica entre Villegas y Oriente Petrolero pudo generar un posible conflicto de intereses, considerando que Villegas ocupaba al mismo tiempo el cargo de seleccionador nacional y tenía una relación financiera directa con uno de los clubes cuyos futbolistas pueden ser convocados a la Selección.
La denuncia menciona presuntas infracciones vinculadas con corrupción, cohecho y ejercicio abusivo del cargo, además de posibles incumplimientos al Código de Ética de la FBF. Sin embargo, estos son los términos de la denuncia y no representan una conclusión de culpabilidad. El Tribunal todavía debe analizar las pruebas y los argumentos de los involucrados.
Villegas y los demás denunciados tienen plazo para presentar sus descargos hasta el 18 de septiembre de 2026. A partir de esa documentación, el Tribunal de Ética deberá determinar si existió alguna infracción a la normativa del fútbol boliviano y, eventualmente, si corresponde aplicar una sanción.
Por ahora, Óscar Villegas no ha sido declarado culpable ni sancionado. El caso está en etapa de investigación y el principal debate gira en torno a si un seleccionador nacional puede mantener una relación económica de este tipo con un club profesional. La resolución del Tribunal será la que determine si el préstamo fue una operación privada sin consecuencias disciplinarias o si vulneró las normas éticas de la FBF.

