La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) expresó su rotundo rechazo al Decreto Supremo 5676, que establece un precio diferenciado para la compra de diésel, y anunció que convocará a un congreso, junto a otros sectores productivos, para definir medidas en defensa de la actividad productiva.
A través de un pronunciamiento oficial, que fue expuesto por el presidente de la CAO, Klaus Frerking, la institución acusa al Gobierno de implementar un “trato discriminatorio” a los pequeños, medianos y grandes productores con la nueva normativa.
“La aplicación de precios diferenciados es un incentivo para el agio, la especulación, el mercado negro y la corrupción, que son los principales problemas que han originado el desabastecimiento que actualmente tenemos”, afirmó en alusión a la crisis de combustibles que enfrenta el país.
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La CAO sostiene que el aumento del precio del litro de diésel a Bs 18 para los grandes consumidores no resuelve la problemática actual ni el desabastecimiento en los surtidores; al contrario, podría generar un aumento “directo a los costos de producción que, con seguridad, inviabilizará a diversas unidades productivas, con la correspondientes reducción de la oferta de alimentos a toda la población boliviana”.
Mediante el Decreto 5676, el Gobierno dispuso un precio diferenciado para la venta del diésel para los grandes consumidores, que deberán adquirir el litro del carburante a Bs 18, mientras que los pequeños consumidores, entre ellos transportistas y particulares, seguirán con el precio subvencionado de Bs 9.80.
El precio de la gasolina, según manifestó el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, no tendrá alteraciones.
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“Los productores agropecuarios no nos hacemos responsables del desabastecimiento de alimentos que pueda presentarse por esta causa», señala el comunicado de la CAO.
En el pronunciamiento, la institución acusa al Gobierno de incumplir compromisos como la adquisición de producción nacional y en moneda boliviana, además de tampoco realizar los pagos de entregas anteriores del producto.
En ese contexto, la CAO considera que la medida “sacrifica al sector agropecuario”, que solo demanda – de acuerdo al documento – el 16% del consumo nacional de diésel y que es el principal productor de los alimentos que consume el país.
Asimismo, Frerking anunció que, para definir las medidas de presión que llevará adelante el sector, convocarán a un congreso extraordinario para que «junto a los productores de base tomemos las determinaciones que correspondan en defensa de esta actividad productiva».

