El expresidente Evo Morales cuestionó este domingo al comandante general de la Policía, Mirko Sokol, y puso en duda su permanencia al frente de la institución. Desde su programa dominical en una radio cocalera, Morales se refirió a las recientes declaraciones de Sokol sobre las órdenes de captura que pesan en su contra.
“Si yo fuera Rodrigo Paz y mi comandante se opone a una decisión política del Gobierno sobre Evo Morales, en ese momento cambiaría”, manifestó el exmandatario. Sin embargo, aclaró que no estaba pidiendo la destitución del jefe policial: “No estoy diciendo que lo cambie”. La frase surgió luego de que Sokol señalara que la detención de Morales no era una prioridad para la Policía.
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La postura del comandante chocó con la del Ejecutivo. Horas después, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, aseguró que el Gobierno “ha definido como tarea prioritaria detener a Evo”. Para Morales, esa contradicción refleja una falta de coordinación y hasta una supuesta “pelea” entre Oviedo y Sokol. “¿El ministro de Gobierno con el comandante de la Policía se hablarán?”, se preguntó.
Morales argumentó que remover a Sokol resulta complejo porque la Policía maneja información sensible del Estado. Sostuvo que la institución “tiene toda la información” sobre las autoridades y las actuaciones dentro del Gobierno. “No lo cambian porque va a decir la verdad sobre el gobierno”, afirmó, y agregó que comandantes, subcomandantes y jefes departamentales conocen detalles que no se hacen públicos “por respeto”.
“El temor que tienen (en el Gobierno) es que si le cambian tarde o temprano va a decir la verdad sobre el Gobierno de Rodrigo Paz”, concluyó. Con esas declaraciones, Morales volvió a colocar en el debate público la relación entre el poder político y el alto mando policial, en medio de las órdenes de aprehensión vigentes en su contra.

