La Alcaldía de Huanuni, en el departamento de Oruro, contradijo los primeros informes del Ejército y del Gobierno sobre lo ocurrido en un yacimiento del distrito minero y atribuyó la muerte de los militares y dos trabajadores de la estatal a una “cobarde emboscada” ejecutada por ladrones de mineral, generalmente conocidos como “jukus”.
Mediante un comunicado, el Gobierno Municipal expresó sus condolencias por el hecho y señaló que las víctimas perdieron la vida durante un enfrentamiento con los antisociales que, de acuerdo a reportes preliminares, pretendían ingresar al cerro Posokoni.
“El Gobierno Autónomo Municipal de Huanuni expresa sus más sentidas condolencias a las familias de nuestros héroes caídos y a todos los heridos, como consecuencia de una cobarde emboscada y enfrentamiento ocurrido en nuestro municipio”, indica el documento difundido en los canales oficiales de la institución.
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El caso se conoció luego de la difusión de un informe del centro médicos municipal que reportó la llegada de ocho personas con lesiones tras un hecho de violencia registrado en el interior de un yacimiento de la empresa minera, entre ellos se encontraba un efectivo militar que murió durante su traslado a la ciudad de Oruro.
Posteriormente, el Comando General del Ejército confirmó que dos militares habían fallecido en lo que denominó como un “incidente” durante labores de seguridad preventiva para combatir el robo de minerales en la zona. También dio a conocer que un subteniente resultó herido.
En paralelo, el Ministerio de Defensa elevó la cifra de víctimas fatales a cuatro tras reportar el deceso de dos trabajadores mineros, cuyos nombres no fueron proporcionados. Ambos informes señalan que las muertes fueron producidas por la caída al interior de una bocamina.
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Horas después, el comandante de la Segunda División del Ejército de Oruro, William Revuelta, calificó el caso como un “accidente”, ya que los decesos ocurrieron cuando el personal retornaba a su base después de un enfrentamiento con presuntos «jukus».
Según el jefe militar, los efectivos militares y trabajadores de la empresa de Huanuni se dividieron en dos grupos para realizar un rastrillaje antes de replegarse. Uno de los grupos pasó cerca de una bocamina, lo que provocó un deslizamiento y la posterior caída del personal de una altura aproximada de 25 metros.
En su comunicado, la Alcaldía rechazó cualquier acto de violencia que atente contra la seguridad y la convivencia de la población y llamó a la unidad y la “búsqueda de la paz”, como las únicas herramientas válidas para el desarrollo de la región.
Las investigaciones continúan para esclarecer las circunstancias en las que ocurrió el hecho y determinar las responsabilidades correspondientes.

