La Cámara Departamental de Transporte (Cadetran) de La Paz denunció que la reducción del horario de atención en el paso fronterizo de Colchane, en Chile, provocó un fuerte congestionamiento de camiones en Pisiga, en el departamento de Oruro, donde se forman filas de entre 400 a 500 vehículos de carga.
Álvaro Ayllón, representante del sector, informó que la medida rige dese el 2 de julio luego que las autoridades de la Aduana de Chile dispusieran el cierre nocturno del complejo de Colchane por trabajos en la carretera que, según reportes, se extenderán hasta fin año.
Como consecuencia, los transportistas deben esperar hasta cinco días para cruzar la frontera y completar los controles en el complejo Chungará.
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Según Ayllon, la situación genera filas de hasta 12 kilómetros, ya que diariamente solo pueden ingresar alrededor de 80 camiones. “No es solamente el tema de que un camión se atrase, es la velocidad de flujo de la mercadería de exportación y de importación”, declaró.
Ante ello, el sector pidió que Chile restablezca la atención las 24 horas, como ocurría desde el año pasado tras gestiones impulsadas por la Cancillería de Bolivia. Los transportistas enviaron una nueva solicitud al Ministerio de Relaciones Exteriores para gestionar una solución diplomática con las autoridades del país vecino, al considerar que las restricciones perjudican el comercio exterior y el tránsito de mercancías hacia y desde los puertos chilenos.
Las autoridades chilenas informaron previamente que el cierre del complejo aduanero durante el turno nocturno responde a trabajos de mantenimiento y estará vigente hasta el 30 de noviembre. No obstante, Ayllón cuestionó la medida y sostuvo que esas labores podrían ejecutarse sin suspender el paso fronterizo durante tantas horas.
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“Nosotros hubiéramos preferido que la Aduana siga trabajando y nos paren en la salida del puerto, de tal manera que todos los camiones que hacen cuello de botella (por trámites) en control aduanero, migratorio, los podamos seguir haciendo toda la noche. Y una vez que ellos vean conveniente liberar el paso, que los camiones vayan fluyendo al puerto”, detalló.
El dirigente también advirtió que cientos de choferes permanecen varados en la carretera durante varios días, soportando las bajas temperaturas del invierno y con acceso limitado a alimentos y servicios básicos.
“Debemos exigir de que las autoridades se pongan en trabajar en soluciones que no impliquen perjuicios para el sector del transporte y para el comercio exterior boliviano”, afirmó.
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Por su parte, la gerente de la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb), Gissela Morales, consideró que el Gobierno debe realizar las gestiones diplomáticas para reducir el impacto sobre el comercio exterior y facilitar el tránsito entre ambos países.
“Lo que tenemos que hacer es digitalizar, ser más eficientes, en realidad mejorar las capacidades”, manifestó.
Morales alertó que las restricciones en Colchane repercuten en los tiempos de entrega, la logística y los costos de transporte, almacenaje y operación para las empresas bolivianas.

