El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, informó que el proyecto para construir una nueva carretera entre los departamentos de La Paz y Cochabamba ingresará a una fase de revisión y actualización de estudios, además de la búsqueda de financiamiento, con el objetivo de fortalecer la conectividad del país y contar con rutas alternas ante conflictos sociales.
Explicó que el procedimiento será similar al aplicado para el proyecto del túnel del Aguaragüe. En ese sentido, señaló que el decreto aprobado por el Gobierno habilita el inicio de los estudios técnicos y las gestiones para conseguir recursos para la ejecución de la obra.
“Vamos a iniciar los estudios, o por ahí ya se tienen estudios, hay que complementarlos y después hay que buscar el financiamiento”, afirmó.
LEE TAMBIÉN: Brasil sucumbe ante la Noruega de Haaland y se despide en octavos del Mundial
Recientemente la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de Ley 599, que declara de prioridad nacional la construcción del tramo Rio Abajo – Quillacollo e incorpora la ruta a la Red Vial Fundamental (RVF) para reforzar la integración entre La Paz y Cochabamba.
La iniciativa autoriza al órgano Ejecutivo impulsar las acciones necesarias para viabilizar el proyecto, incluyendo la gestión de créditos, donaciones y cooperación internacional, además de la posibilidad de establecer alianzas público–privada para la construcción, operación y mantenimiento de la carretera.
Zamora sostuvo que la nueva ruta busca reducir la dependencia de la actual conexión entre ambos departamentos y minimizar el impacto que generan los bloqueos sobre el transporte de pasajeros y mercancías. «La gente quiere ver rutas alternas, la gente quiere mayor conectividad”, dijo.
LEE TAMBIÉN: Imputan y piden seis meses de cárcel para líder de la Federación “Tupac Katari”
Asimismo, la autoridad reveló que también se analizan otros proyectos viales, como una carretera que conecte Oruro con Aiquile, evitando el paso por Cochabamba. El objetivo es ampliar la RVF para facilitar la integración nacional y expresó su confianza en que no se repitan los bloqueos que, entre mayo y junio, se extendieron durante 53 días y provocaron problemas de abastecimiento, además de pérdidas económicas.
Afirmó que el Gobierno continuará impulsando proyectos de infraestructura vial y manifestó que la meta es consolidar una “Bolivia hiperconectada”, mediante estudios técnicos y la obtención de financiamiento para concretar las obras.

